Crece un 50% el número de quienes recurren a Cáritas para atender necesidades básicas
- El mayor número de peticiones son para alimentación y gastos relacionados con vivienda - Las peticiones de ayuda predominan en las comunidades del sur de España y en las grandes capitales
Diario de Navarra, , 25-06-2009La crisis económica caló muy hondo el año pasado. Sus efectos se dejaron sentir con mayor gravedad y segmentos de la población fueron arrumbados a la precariedad y la vulnerabilidad social. Los servicios de acogida y asistencia de Cáritas constituyen, sin duda, un eficaz termómetro para calibrar lo preocupante de la situación.
En 2008, la ONG de la Iglesia Católica atendió a un 50% más de personas que en el año precedente para cubrir sus necesidades básicas. Si en 2007 se atendieron a casi 400.000 personas, el año pasado la cifra se disparó hasta frisar los casi 600.000 individuos. Un número de acciones más que significativo ante las necesidades más perentorias.
Pero esta tendencia al alza en la petición de ayudas de primera necesidad no ha afectado por igual a todo el territorio español. Según Siverio Agea, secretario general de Cáritas Española, el mayor número de peticiones de ayuda procedió de las comunidades situadas al sur y de las grandes capitales. Los tipos de ayudas económicas solicitadas se destinaban, por este orden, a afrontar gastos de alimentación (con un incremento de casi el 90% respecto a 2007) y de vivienda (con una subida del 65%), como el alquiler o para hacer frente al pago de los suministros de luz y agua, entre otros servicios. Curiosamente, en 2007 las demandas se habían invertido: vivienda, en primer lugar, y alimentación, en segundo.
Otras peticiones que registraron un incremento sustancial estaban relacionadas con el transporte (87%), la educación y la formación (40,7%) y los gastos sanitarios (32%). Cáritas constata la gravedad de los efectos de la crisis en las peticiones de ayuda sobre la vivienda, que se efectuaron sobre todo para hacer frente a impagos de hipotecas y deudas de alquileres. En la situación del alquiler, evidencia el hacinamiento severo con el subarriendo de habitaciones “a precios abusivos” y el aumento de familias que viven en habitaciones. Los casos de reclamación de avales por impago de hipotecas afecta especialmente a viudas mayores que avalaron a sus hijos con sus viviendas en propiedad.
Empleo
Sobre el acceso al empleo, las solicitudes de apoyo proceden, especialmente, de personas paradas del sector de la construcción y la industria, con poca o nula cualificación profesional, y también del sector servicios (mujeres que buscan trabajo como empleadas de hogar). Disminuyen las ofertas de empleo, por ejemplo, en el caso de empleadas del hogar externas, pero aumenta el de las internas, toda vez que el salario base y el seguro es más barato, al tiempo que para la empleada le resulta más económico vivir como interna en su lugar de trabajo. Cáritas comprobó también que aumentó el tiempo de búsqueda de empleo, un hecho especialmente grave entre los inmigrantes. En 2008, la entidad solidaria católica obtuvo empleo para 12.000 personas.
Destaca también esta organización el aumento de solicitudes de retorno voluntario de inmigrantes a su país de origen, debido a su precaria situación, aunque en paralelo aumentan las solicitudes de asesoramiento en materia de arraigo y de reagrupación familiar.
Los perfiles sociodemográficos de las personas acuciadas con mayor gravedad por la crisis son variados. Desde familias jóvenes (de 20 a 40 años de edad) con niños pequeños, hasta parados recientes procedentes de empleos de baja cualificación de los sectores de la construcción, la hostelería y, más recientemente, de la industria. Muchos de ellos son inmigrantes. También se ceba el vaivén de la economía en las mujeres, especialmente las que viven solas con cargas familiares, generalmente no compartidas.
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