Refugiados

El Correo, CARMEN RIVERA, 25-06-2009

Ya hay 30 millones de ‘refugiados climáticos’, casi tantos como los producidos por los conflictos bélicos. El escalofriante dato parte de la UE, que se ha empeñado en liderar la lucha contra el cambio climático, que origina una catástrofe humana de terribles dimensiones con crecientes probabilidades de ir empeorando. Un ‘refugiado climático’ está muy lejos – y nunca deberá ser confundido – con un ruso o un nórdico o alguien procedente de otras latitudes que huye del frío para establecerse en la España soleada o en países exóticos. Muchos seres que se sienten literalmente machacados por feroces climas en sus territorios deciden emigrar hacia temperaturas más benignas. Adonde los vientos constantes y cortantes no le vuelvan loco; adonde una calor del demonio no anule física y anímicamente a uno.

Haberlos haylos que se duelen amargamente de que la lluvia pertinaz les daña la salud, les humedece y encoge los cerebelos. No equivocarse. Esos perseguidos por la tiranía de los elementos atmosféricos del lugar en el que viven no están incluidos en el cómputo europeo de los desplazados a causa de los estragos del efecto invernadero en la población del mundo. El ‘refugiado climático’ es un nuevo tipo de refugiado se supone, por su condición de víctima bajo la condena de sequías pertinaces, inundaciones pavorosas, envenenamiento de las aguas, de las fuentes, de los mares, de los ríos o de innumerables calamidades naturales y otras no tanto, cual pueden ser los escapes radiactivos e incontables y dañinas poluciones.

No han encontrado otro nombre, un apartado para los apartados que piden refugio por razones de desequilibrios ecológicos. El planeta sufre un deterioro medioambiental desconocido hasta el presente, un deterioro novedoso por lo rápido y cuantioso, pero responsables políticos y expertos acuerdan englobar en el hoy difuso término ‘refugiado’ – de por sí bastante problemático – a damnificados por la capa de ozono en última instancia. Que incluiría retrospectivamente a los huidos de las plagas de Egipto.

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