Los Hammerskin querían implantar el IV Reich en España, según los peritos

ABC, M. J. ÁLVAREZ | MADRID, 24-06-2009

La Guardia Civil desarticuló en 2004 al grupo más violento de extrema derecha que operaba en nuestro país, según sus propias palabras. Fue en el marco de la Operación Puñal, que acabó con 14 de sus miembros detenidos, a raíz de diversos incidentes y ataques racistas que se produjeron en la Universidad Complutense y otros municipios de Madrid.

Ayer, en el juicio que se sigue contra 15 supuestos integrantes de esa banda neonazi, fue el turno de los agentes, que declararon en calidad de peritos. «Su finalidad era implantar el Cuarto Reich en España», indicó el responsable del atestado. Para lograrlo, su objetivo principal era la captación de miembros y el proselitismo.

Dicho agente subrayó que los acusados integran una asociación ilícita con fines delictivos, como sostiene el Ministerio Fiscal. Por ello se enfrentan a penas de entre 3 y 6 años. El perito se centró en confirmar los requisitos que establece la ley respecto a organizaciones ilícitas. «Tienen una estructura impermeable y muy cerrada, con la intención de expandir la ideología nacionalsocialista y la supremacía de la raza blanca, e incitar a la violencia y al odio, a través de la captación de miembros, con la ayuda de grupos satélites».

Como en todo grupo estructurado, las tareas estaban divididas. A la cabeza, el considerado «jefe» – Eduardo C. H., alias «Chape» – , que se ocupaba del control del dinero – obtenido en conciertos, revistas, CD, etc. – , quien gestionaba una cuenta bancaria con tal fin.

El responsable del atestado, como sus compañeros, en sus declaraciones ante el tribunal, afirmó que varios procesados intervinieron en las conversaciones telefónicas interceptadas – que sus defensas tratan de invalidar – , que junto a la celebración de conciertos, las publicaciones de ideología nacionalsocialista y las detenciones permitieron constatar la existencia de Hammerskin – España, perteneciente a la rama internacional Hammerskin – Nación.

Los agentes decomisaron material con simbología nazi, esvásticas, documentación antisemita y películas que enaltecían las figuras de Hitler y Mussolini. Entre ellos, su libro de cabecera: «Manual de resistencia sin líder», un texto de adoctrinamiento traducido del inglés al castellano por el supuesto jefe y su mujer. El nombre de la operación, «Puñal», obedece a las navajas y hachas halladas en los registros, así como bates, puños americanos, entre otro material.

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