El laberinto chino
La operación contra los talleres ilegales delata las contradicciones del sistema
La Vanguardia, , 20-06-2009ENRIQUE FIGUEREDO / ALBA MARCHADOR – Barcelona / Mataró
Las víctimas no se sienten víctimas. Los Mossos d´Esquadra aseguran que cumplieron las órdenes del juez y de la fiscalía y que, como no podía ser de otro modo, acataron escrupulosamente la ley. El alcalde de Mataró asegura que la Generalitat ha dejado al ayuntamiento solo en la atención a los empleados de los talleres de confección clandestinos que, tras la operación policial del pasado miércoles, en la que participaron 750 mossos d´Esquadra, se han quedado sin trabajo. El golpe contra la economía textil sumergida ha hecho aflorar el laberinto en que están muchos ciudadanos chinos en España. El presidente de la unión de asociaciones chinas de Catalunya, Lam Chuen Ping, lamenta la mala imagen que se está dando del colectivo.
La entrada y registro y posterior precinto de 72 talleres supuestamente clandestinos supuso que, de forma inmediata, unas 450 personas se quedaran sin trabajo. Esa es la versión mayoritariamente compartida por la víctimas. Desde los Mossos d´Esquadra se asegura que esas personas fueron liberadas de unas condiciones de trabajo en regimen de semiesclavitud. En este punto se enfrentan dos modos de ver el mundo. “Los sin papeles no quieren gastar dinero, por ejemplo, en un piso. Ya les va bien que les dejen dormir donde están los talleres. Les liberan y luego los dejan en la calle. Es inexcusable”, afirma Lam Chuen Ping.
Los Mossos d´Esquadra creen que el servicio prestado a las víctimas, después de haber cerrado los talleres donde les estaban explotando, es relevante y que debían ser los servicios sociales los que, como a cualquier otro ciudadano en estado de desamparo, les prestaran ayuda. Desde el Ayuntamiento de Mataró se dice que les avisaron demasiado tarde. La policía autonómica afirma que pocos minutos después de las ocho de la mañana del martes – día de la operación-se pusieron en contacto con la Policía Local de Mataró para advertirles de la envergadura del dispositivo que iba a ponerse en marcha. Los Mossos esperaban que los responsables del cuerpo municipal de policía transmitieran a alcaldía el mensaje para que dispusiera lo que fuera necesario y con tiempo suficiente. Fuentes municipales confirman que el alcalde, el socialista Joan Antoni Baron, recibió la información sobre las nueve menos cuarto de aquella mañana. La fase de explotación del dispositivo de los Mossos se puso en marcha a las nueve y media. Baron asegura que, después, hasta el jueves no recibió la llamada del conseller d´Interior, Joan Saura. “Todavía no he recibido noticias del presidente de la Generalitat”, remarca el alcalde.
Tras la operación policial, se generó de forma inmediata una bolsa de personas sin ocupación y sin información sobre su destino. Los Mossos d´Esquadra insistieron en que todos estaban siendo tratados como víctimas y que, a pesar de que muchos de ellos no tenían residencia oficial en España, no eran el objetivo de la operación sino los dueños de los locales donde eran supuestamente explotados. Pese a ello, informan los Mossos, se remitió a la Policía Nacional un listado con los nombres o los datos de que se disponía de todos ellos, según confirmó en TV3 el intendente Josep Lluís Trapero, jefe de la división de investigación criminal, que ha dirigido la operación.
El presidente de la unión de asociaciones chinas de Catalunya, Lam Chuen Ping, asegura que las primeras dos noches tras la operación hubo compatriotas suyos “que durmieron en la montaña porque tenían miedo de ser detenidos”. Otros lo hicieron en casas de familiares o de amigos o en lugares dependientes de asistencia social. La falta de una orientación adecuada y el miedo reverencial que los ciudadanos chinos le tienen a la policía hizo que, hasta que mediadores de su propia nacionalidad les explicaran que tenían dónde dormir y que no tenían por qué hacerlo al raso, no ocuparan de forma masiva los albergues que el Ayuntamiento de Mataró dispuso.
Los Mossos insisten en que aquellos que quieran volver a las zonas de los talleres destinadas a dormitorios, y que no se encuentran bajo precinto, pueden hacerlo libremente. “Pueden dormir, cocinar y asearse si quieren”, dijo ayer una fuente policial de alto rango, “no hay problema ninguno”. “Lo que no pueden hacer es coser camisas”, concluyó.
“La policía tiene que defender la ley y eso es correcto. Nosotros lo respetamos. Pero creemos que los hechos no se correspondían demasiado con el despliegue policial masivo que se hizo”, afirma Chuen. “Ahora lo que queremos es que se levanten todos los precintos que se pueda”, añade.
Este líder de la comunidad china en Catalunya se pregunta “quién ha hecho que España sea un paraíso para los sin papeles. A mi negocio llega cada día gente de mi país preguntándome cuándo va a hacerse la proxima regularización. Y yo les digo que nunca. Pero se quedan aquí albergando la esperanza. Para ellos, sea lo que sea es mejor que China”
VEA LAS CONDICIONES DE TRABAJO DE LOS CIUDADANOS CHINOS EN www.lavanguardia.es/vídeos(Puede haber caducado)