Racismo políticamente correcto

Deia, 20-06-2009


>Me gustaría denunciar el trato dado desde las gradas al único jugador blanco de la selección de Sudáfrica en la Copa de Confederaciones. Si malo es que se humille a un jugador, el que la burla venga desde tu propia afición y por motivos exclusivamente raciales (en el plano futbolístico fue de los más destacados) es absolutamente censurable. <! – – SEP – – >
El negocio del fútbol pretende vender una imagen de frente común contra el racismo, abanderado por algunos de los mejores jugadores, como por ejemplo Thierry Henry o Zinedine Zidane. Cuando esporádicamente ha habido algún conato de racismo, los medios lo han repudiado enérgicamente. El domingo en cambio, mientras veía el partido me sorprendió que para los presentadores lo ocurrido no pasaba de una anécdota simpática. No me cabe ninguna duda que si el caso hubiese sido el inverso, un jugador negro descalificado por una afición blanca, este hecho hubiera merecido todo un titular. La prensa, también la deportiva, tiene la responsabilidad de transmitir valores correctos y desaprobar los degradantes.
>El jugador blanco de Sudáfrica, Matthew Booth, al que acabo de conocer por este triste episodio, no debe ser culpado por los abusos que los de su raza hayan podido cometer. La reconciliación de un país no puede pasar nunca por el revanchismo. <! – – SEP – – > <! – – – (‘cuerpo’,1)“; title=”Editar Cuerpo" – – – >
PROMOCIONES

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)