Impugnan la adjudicación del bar de las piscinas al sentirse discriminadas por no saber euskera

El Ayuntamiento les concedió el servicio y en menos de 20 horasrevocó el acuerdo

El Correo, M. ARANBARRI, 19-06-2009

La adjudicación del bar de las piscinas descubiertas de Tabira ha sido impugnada tras detectarse «errores manifiestos» en la valoración de las ofertas. El Ayuntamiento de Durango concedió inicialmente el servicio a la empresa que más puntuación obtuvo en su informe y, menos de veinte horas después, revocó este acuerdo al ser «el conocimiento de euskera un requisito esencial» y entender que las hermanas Gianina y Greicy Macedo no acreditaban su cumplimiento. Las afectadas consideran que el decreto de Alcaldía que adopta esa resolución es «discriminatorio» y «arbitrario» porque «nadie por parte del Ayuntamiento nos ha consultado si conocemos o no el euskera o si íbamos a contratar a otras personas».

En su opinión, al ver que «somos inmigrantes han dado por supuesto que no íbamos a prestar el servicio en euskera, cuando nosotras nos habíamos comprometido a aceptar las condiciones íntegramente», insisten. De hecho, remarcan que si hubiera sido necesario acreditar el conocimiento de ese idioma, «y no simplemente comprometerse» a que el servicio también se prestaría en euskera, la Administración local «lo tendría que haber hecho constar en los pliegos correspondientes».

En el recurso que presentaron ayer se advierte una «falta absoluta» de objetividad en la valoración al comprobar que la empresa que en primera instancia obtiene menos puntuación, de las cuatro presentadas, consigue finalmente el servicio. En este punto, las dos hermanas son especialmente críticas con el Ayuntamiento al no haberle exigido los adjudicatarios «más que el compromiso de obtener el carné de manipulador de alimentos». «¿Van a permitir hasta entonces – se preguntan – que se sirvan menús o pinchos por personas que no tienen la cualificación profesional mínima?»

«Error involuntario»

Por todo ello, el recurso de reposición reclama que se les vuelva a adjudicar el servicio y se indemnice a las dos hermanas con 200 euros «por la contratación de dos personas que estuvieron limpiando el bar cuando se les notificó que iban a prestar ellas el servicio». De ser desestimada la impugnación, reclaman una copia de todo el expediente administrativo.

Representantes municipales reconocieron ayer que se había cometido «un error involuntario» al haber concedido el servicio a estas mujeres, pero que éste se enmendó horas después tras el recurso presentado por otra empresa. Tras dejar claro que se trataba de una contratación «provisional», rechazaron cualquier indicio de «discriminación» en la valoración, pese a reconocer que el año pasado el servicio se prestó sin que fuera garantizada la utilización del euskera y castellano. «Tuvimos que hacerlo así de forma extraordinaria porque el concurso había quedado desierto», apuntaron.

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