Holanda instala a la extrema derecha en la Eurocámara
Los euroescépticos del populista Wilders se convierten enla segunda fuerza de los Países Bajos
El Correo,
,
06-06-2009
Primero fue el proyecto de Constitución, que rechazó, y ahora le ha tocado el turno a la Eurocámara. El electorado holandés ha mostrado un sólido componente antieuropeo al haber otorgado un 17% de sus votos a una formación de derecha xenófoba y opuesta a la construcción comunitaria, el Partido de la Libertad (PVV) que dirige el populista Geert Wilders.
Estaba previsto que los resultados, en aquellos países en los que la cita con la urnas se celebraba antes del domingo, permanecieran velados hasta que todos los colegios electorales de la UE cierren, a las 22.00 horas de mañana, como hora límite en algunos enclaves. Holanda, sin embargo, decidió el jueves quebrar las reglas, a pesar de que ello le valió abiertos reproches de la Comisión, e hizo públicos unos resultados que, cuando menos, anticipan grandes dolores de cabeza a la Eurocámara esta próxima legislatura. El Ejecutivo comunitario anunció ayer estar verificando si Holanda ha transgredido las disposiciones en la materia, establecidas en 1976, lo que podría valerle un expediente de infracción.
Con el 97,7% de los votos escrutados, el PVV, que participaba por primera vez en unas europeas, cosechaba el 17% de las papeletas en un escenario en el que la abstención se convertía en protagonista – votó el 36,5% del electorado frente al 39,2% de 2004 – y los partidos tradicionales – democristianos y socialistas – sufrían pérdidas acusadas.
El batacazo es particularmente grave entre los socialistas, el PvdA, que pierde 11,5 puntos para quedarse en un humillante 12,1% desde el 23,6% de 2004, lo que le convierte en la tercera fuerza política del país. Los democristianos del primer ministro Jan Peter Balkenende (CDA), en coalición gubernamental con los socialistas, sufren pérdidas más mitigadas: 4,5 puntos y se sitúan en el 19,9%. Menos de tres puntos por delante de Wilders y su antieuropeísmo radical.
Descartada una coalición
De entrada, el líder del PVV descartó cualquier coalición en la Eurocámara con las formaciones de extrema derecha, y aún con los propios liberales, que consideran demasiado «proeuropeos». Se propone «desmontar el Parlamento Europeo desde dentro», aunque con sus cuatro – quizá cinco – escaños en la institución comunitaria no parece tenerlo fácil.
Wilders no ocupará asiento en la cámara si es elegido eurodiputado, en razón del voto preferencial. Su objetivo es llegar a las legislativas de 2011 en primera posición, para constituirse en bisagra de cualquier coalición gubernamental. Balkenende prefería descartar estas perspectivas, considerando que tiene tiempo por delante para reconducir la situación.
Nuevamente, y como ya sucediera en 2005 cuando los holandeses rechazaron el proyecto de Constitución, los problemas internos del país parecen haber influido una vez más en el descrédito de las formaciones políticas tradicionales y el realce de las xenófobas. Wilder no quiere gastar el dinero de los holandeses «en Rumania sino en Holanda», ha dicho, y este mensaje insolidario y poco realista – Holanda con una economía muy desarrollada vende a los nuevos socios comunitarios mucho más de lo que entrega por cohesión – , ya ensayado por la extrema derecha belga y francesa, termina resbalando sobre la realidad de las cosas.
(Puede haber caducado)