Holanda castiga al Gobierno y se refugia en el populismo

El partido ultraderechista PVV es el segundo más votado

La Vanguardia, , 05-06-2009

BEATRIZ NAVARRO – Bruselas. Corresponsal

El partido de Wilders aboga por expulsar a Bulgaria y Rumanía de la UE y cerrar la puerta a Turquía
Con lemas como “más Holanda y menos Europa” y “no a Eurabia”, la extrema derecha se convirtió anoche en la gran ganadora de las elecciones al Parlamento Europeo en los Países Bajos. La convocatoria se saldó con una abstención del 60%, ligeramente inferior a la del 2004.

Perdieron los grandes partidos y ganaron los pequeños, según se desprende de las encuestas a pie de urna de los medios públicos NOS y ANP y los primeros resultados locales. La coalición de gobierno, formada por conservadores y laboristas, sufrió un severo castigo al perder un 15% de los votos. Son los que ha conseguido el Partido por la Libertad (PVV), que competía por primera vez en los comicios europeos. También crece el Partido Socialista, el calvinista CU, los Verdes y el reformista D-66, el único que araña más escaños.

Como un flautista de Hamelín del desencanto, la candidatura del partido de Geert Wilders, diputado nacional, ha capitalizado el creciente rechazo de muchos holandeses hacia la UE – demostrado con su no a la Constitución europea-y el malestar ante la crisis económica y el paro. Wilders, que equipara el islam con el fascismo, asegura que no quiere sacar a Holanda de la UE sino reformarla.

Aboga por la expulsión de Bulgaria y Rumanía, el final de las negociaciones de adhesión con Turquía (“no debe ser miembro de la UE, ni en diez años ni en cien ni en mil”, sostiene) y la devolución de competencias a los gobiernos. El PVV pondrá por primera vez un pie en el Parlamento Europeo en julio pero ya ha advertido que no se sumará a ningún grupo parlamentario, que califica de mordazas. Tendrá cuatro de los 25 escaños de Holanda en la Eurocámara, los mismos que los laboristas – grandes perdedores de la noche, que ceden tres escaños-y sólo uno menos que el partido democristiano del primer ministro Jan Balkenende, que sigue siendo el más votado.

También el PS defendía un programa soberanista y euroescéptico, pero ha tenido más problemas que Wilders para seducir a los votantes. “El silencio de Europa durante los últimos cinco años ha sido funesto para nosotros. Nuestro eslogan es Menos Bruselas. Pero como eso ya es una realidad en la calle, ha sido difícil motivaar a la gente”, admitía hace unos días Hans van Heijningen, líder de campaña del PS en el diario NRC.

Holanda debería esperar al cierre de la última urna electoral en Europa (el domingo a las diez de la noche) para difundir los resultados. Sin embargo, tal y como ya ocurrió hace cinco años, las autoridades han recurrido a una triquiñuela legal para publicar los resultados ayer mismo. No es el Ministerio del Interior quien los difunde sino los ayuntamientos, y el Gobierno no pensaba impedirlo.

El proceso de recuento se anunciaba más largo que en anteriores ocasiones porque en todos los colegios electorales del país se ha vuelto al clásico lapicero rojo para marcar la preferencia de voto en las papeletas, tras concluir que el voto electrónico no garantiza su secreto.

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