La crisis frena la llegada de extranjeros y deja a la región a la cola en crecimiento de población

ABC, 04-06-2009

ISABEL JIMENO

VALLADOLID. Castilla y León encadenó en 2008 su noveno año consecutivo aumentando la población hasta alcanzar los 2.560.031 habitantes, aunque el avance del Padrón (con referencia a 1 de enero de 2009) hecho público ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que lo hizo de manera muy leve. Sólo ganó 2.701 personas. Una pequeña subida del 0,1 por ciento que contrasta con el importante crecimiento registrado en 2007, cuando el padrón se engordó casi diez veces más (24.884 personas) en la que fue la subida más alta desde 1996.

La lectura de las cifras revela que la crisis también deja su huella en las estadísticas de demografía. El complicado momento económico frena la llegada de inmigrantes y, en paralelo, se ralentiza también de manera significativa el incremento de la población en la Comunidad, la segunda, tras Extremadura – además de las provincias autónomas de Ceuta y Melilla – que menos habitantes ganó, en términos absolutos, durante el último ejercicio. Si se contabiliza en términos relativos, Castilla y León ocupa el vagón de cola ya que fue la que menos incrementó su población según los datos provisionales del INE, sólo un 0,1 por ciento. En punto menos que la media del conjunto nacional, donde la población subió en 504.128 personas, hasta alcanzar los 46.661.950 habitantes.

La masiva llegada de extranjeros en 2007 – más de 33.000 – sufrió una brusca frenada. En el último año arribaron casi tres veces menos que entonces: 11.230. Aún así, fueron los extranjeros quienes permitieron que Castilla y León mantenga la tendencia creciente. Los foráneos empadronados en la región ya son 166.032, frente a los 154.802 de un ejercicio antes. El aumento del 7,3 por ciento continúa siendo superior a la media nacional (6,3 puntos), aunque ya no encabeza la lista en este capítulo como hiciera un año atrás, cuando la subida rondó los treinta puntos.

Bajan los españoles

La población extranjera en Castilla y León tiene menos peso (6,5 por ciento) que en el conjunto de España, donde 12 de cada cien habitantes nacieron en otro país, pero, a la luz de los datos, lo cierto es que si se descuenta su presencia en el Padrón, la Comunidad hubiera perdido en este periodo 8.529 habitantes – cifra similar a la del año anterior – ya que en doce meses la cifra de españoles empadronados ha bajado de 2.402.528 a 2.393.999 ( – 0,3 por ciento).

La radiografía se repite en el análisis por provincias. Si se tiene en cuenta sólo la población nacional, en todas se registran caídas, excepto en Valladolid, donde se experimentó una mínima subida de 0,1 puntos. Sin embargo, en las nueve aumentó el número de extranjeros, con crecidas destacadas en Palencia (13,3 puntos) y Salamanca (11,8).

Esta llegada de foráneos compensa, en mayor o menor medida, la bajada en los números nacionales y permite a algunas provincias arrojar valores positivos. Así, crecen en población Burgos, que alcanza los 375.243 (1.571 más); Salamanca, que llega a los 353.404 (832); Segovia consigue 163.899 (542); Soria (210 más) y Valladolid, que ya tiene 532.429 habitantes (3.410 más).

Otras, sin embargo, no eludieron la caída y pierden habitantes. Es el caso de Ávila, que se queda con 171.090 (725 menos que a comienzos de 2008); León baja hasta los 499.023 ( – 1.177); Palencia tiene 173.070 (384 menos) y Zamora, 195.643 ( – 1.578).

Por sexos, aunque la diferencia es escasa, en la línea con la tendencia nacional, donde el 50,5 por ciento son mujeres y el 49,5 restante hombres, continúa habiendo más féminas (1.288.447) que varones (1.271.584). Preponderancia que se mantiene al contabilizar sólo los nacidos en España (1.194.200 mujeres y 1.168.694 hombres), pero que se rompe en el análisis de los extranjeros: ellos siguen siendo mayoría entre quienes llegan a Castilla y León (102.890 frente a 94.247).

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)