«Un peligroso viento fascista recorre Europa»
El internacional creador chilenopresenta en el Pabellón deMurcia en la 53ª Bienal de Venecia el vídeo 'Las cenizas de Pasolini'
La Verdad,
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03-06-2009
Hay un silencio como de brasas recién esculpidas por el fuego en el estudio neoyorquino de Alfredo Haar (Santiago de Chile, 1956), el artista de proyección y prestigio internacionales que acudirá a la 53ª Bienal de Venecia formando parte de la propuesta del Pabellón de la Región de Murcia, que reflexiona sobre La sociedad del miedo. Es un silencio cálido, construido sobre los ecos de la miseria que Haar se ha traído de sus viajes por el mundo, que llega a través del teléfono por el que el artista chileno derrocha amabilidad, en nada reñida con la contundencia con la que defiende un arte del compromiso y alza su voz suave contra las injusticias y la estupidez. Acaba de iniciar un descanso en su trabajo para realizar esta entrevista con La Verdad, y trae aún íntegros el temblor y la emoción que le están provocando los días de inmersión en el final de la vida con corona de espinas de Pier Paolo Pasolini, asesinado salvajemente y jamás olvidado. Precisamente, lo que Alfredo Haar expondrá en Venecia es el vídeo titulado Las cenizas de Pasolini. Un mar de belleza y sangre, de valentía y cruces.
- ¿Por qué esta obra?
- Porque habla del miedo. Una modesta película sobre la muerte de Pasolini que deja claro que fue el miedo el que lo mató. Aún no se sabe exactamente quién lo mató, pero está muy claro, yo lo tengo muy claro, por qué lo mataron. Lo mataron por miedo: a su voz, a su inteligencia, a sus ideas, a su modo de vida, a sus opiniones… Pasolini era el más completo de los intelectuales, y estaba totalmente envuelto en la vida cultural y política de su tiempo. Era fascinante. Como artista, derrotó a las leyes; él creó sus propias leyes. Las cenizas de Pasolini es una película sobre el miedo de la sociedad italiana, causante de este crimen.
- ¿A qué tiene miedo usted?
- Le tengo miedo sólo a mi propia incapacidad intelectual.
Nadie está libre
- ¿A dejar de ser crítico? ¿A domesticar su mirada? ¿A conformarse?
- Nadie está libre. Hay que tomar partido. Mire, la brecha entre los países en vías de desarrollo y los países supuestamente desarrollados está creciendo, y eso se ve en la actitud racista y xenofóbica de la mayoría de los países. Me preocupa mucho que esa brecha esté abriéndose más y más.
- ¿A qué es debido?
- Eso es debido, me temo, a que una especie de peligroso viento fascista está recorriendo Europa, en particular, y el mundo en general.
- Y en mitad de este panorama, ¿cuál es el proyecto que le mantiene más activo?
- Hay varios proyectos en estos momentos que son un reto para mí, pero le señalaré la obra homenaje para las víctimas del régimen de Pinochet en la que estoy trabajando. Estará ubicada en Santiago de Chile, frente al Museo de la Memoria, y deberá estar finalizada antes de que la presidenta Michelle Bachelet finalice su mandato.
- ¿Cómo será esta obra?
- Muy complicada de explicar. Es una obra arquitectónica, subterránea. El espectador accederá a una sala donde vivirá una experiencia del horror que confío en que le resulte emocionante y útil. La idea es que todos hemos perdido algo. No me centro sólo en los miles de desaparecidos y asesinados por el régimen de Pinochet, sino que intento que el público experimente que toda la sociedad chilena ha perdido algo por culpa de esos 17 años de dictadura.
- ¿No concibe usted el arte si no es desde el intento de transformación de la realidad?
- Para mí el arte es una gran responsabilidad, porque ser artista es un privilegio. Tener el privilegio de poder soñar con un mundo mejor. Y ese privilegio como artista viene con una gran responsabilidad: la de tratar de transformar nuestra sociedad para conseguir un mundo mejor. La obra de arte tiene que revelar algo de nuestro mundo, de nuestra sociedad, y tiene que iluminarnos. Eso es algo muy difícil de lograr, lo sé; yo no estoy diciendo que todas las obras lo logran, pero sí que una obra magnífica tiene que informar, revelar e iluminar.
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