EDITORIAL: 'Derechos politizados'

El Periodico, 23-04-2009

La declaración final de la conferencia de la ONU dedicada al racismo no marcará ningún hito en la historia de la defensa de los derechos humanos, pero el solo hecho de haberse aprobado justifica mantener una actitud militante y renunciar a los gestos teatrales. La desbandada de delegados de la UE en cuanto el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, empezó a desbarrar el lunes va justo en el sentido contrario porque abunda en la politización del debate universal sobre el respeto innegociable a la dignidad de todos los hombres y, ade –
más, confiere al líder islamista una importancia que su demagogia está lejos de merecer.
Tan cierto es que nunca como ahora se había hablado tanto de los derechos humanos, en general, y del odioso estigma del racismo en particular, como que nunca como en nuestros días hubo tanta división y tanto encono a la hora de poner a los seres humanos por delante de la manipulación ideológica. Lleva razón el secretario general de la ONU, Ban Ki – moon, cuando pide el compromiso público de las democracias para romper con este estado de cosas y denosta al mismo tiempo el portazo de la UE.
Remarcar las diferencias entre bloques – – ideológicos, religiosos, políticos – – no ayuda en nada, sino que tiende más bien a ensanchar la fosa entre la herencia humanista y otras percepciones del individuo. Y puestos a no ayudar, aún empeora más la situación la au –
sencia en los debates de EEUU, cuya historia es inseparable de la lucha universal contra el racismo y que, al elegir por primera vez a un presidente negro, ha roto con el peor de los sectarismos: el que invoca el color de la piel para justificar la primacía de un grupo sobre el resto del género humano.

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