"Encuéntrame trabajo y te doy el 15% de mi sueldo"

El anuncio clasificado que publicó ayer Dragos Cristian Coman, rumano de 35 años, destacaba sobre el resto. Está dispuesto a dar el 15% de su sueldo a la persona que le encuentre un trabajo - "Ahora mismo me da igual de qué sea el empleo. Quiero trabajar y puedo aprender"

Diario de Navarra, RUBÉN ELIZARI . PAMPLONA, 06-03-2009

DRAGOS Cristian Coman (Bucarest 25 – 3 – 1974), de 35 años, y con un asombroso parecido al televisivo Javier Capitán, está dispuesto a dar el 15% de lo que gane durante un máximo de seis meses a la persona que le encuentre un puesto de trabajo. Al menos eso es lo que se puede leer en el anuncio clasificado de la sección demandas de trabajo que publicó ayer en este diario.

Hace 8 meses su nombre pasó a engrosar las listas del paro en Navarra; harto de no encontrar trabajo después de haber entregado su currículum en decenas de empresas y de haber llamado a las puertas de otras tantas agencias de trabajo temporal, decidió llamar la atención con un reclamo económico y así evitar la “maldita frase” que le han repetido una y otra vez allí donde ha intentado encontrar un empleo: “Siempre me responden con el tema de la crisis: falta de liquidez, que no hay actividad… Pensé que la base de todo en nuestra sociedad es el dinero y que un anuncio de este tipo podría ayudarme. Sólo quiero trabajar”, dice.

8 meses en paro

Cuando decidió emigrar desde su país natal a España, dejó atrás, como él mismo explica, el puesto de responsable logístico (coordinaba al equipo de almacén) en la principal distribuidora de productos farmacéuticos de Rumanía: “De mí dependían 200 personas, tenía coche y móvil de empresa, además de un buen sueldo para el nivel de vida de mi país”, cuenta. Sin embargo, Dragos Cristian y su novia Roberta Vilcenu – Creanga, de 34 años, querían escapar del gélido clima de Rumanía, prosperar, buscar un país con una mayor estabilidad política para formar una familia y brindar a sus hijos, cuando los tengan, más y mejores oportunidades de las que tuvieron ellos.

Eso ocurrió en noviembre de 2007. Entonces, recorrieron buena parte de España: Tenerife, Barcelona, Levante, Madrid… Hasta que llegaron a Pamplona. “Nos gustó su calma y su tranquilidad. Nos pareció la ciudad ideal para establecernos”.

Dragos Cristian encontró trabajo en el almacén de una cadena de cafeterías de Sarriguren. La vida en Pamplona le iba bien a él y a su pareja, que trabaja como dependienta en una tienda del Casco Antiguo de Pamplona. Ahora, por culpa de la crisis, su situación personal ha dado un giro de 180 grados: “El contrato de mi novia termina la semana que viene, mi contrato se acabó y no encuentro trabajo. Por si fuera poco, hemos de afrontar gastos. Vinimos a España con nuestros ahorros pero después de tanto tiempo sin encontrar trabajo, empiezan a agotarse”.

Para intentar reducir los gastos, Dragos y su novia van a alquilar parte de su vivienda a otra pareja: “Si compartimos la casa, reduciríamos a la mitad el alquiler y las facturas del agua y de la luz. Ahora mismo no nos quedan otras opciones”.

En el fajo de currículum que siempre le acompaña allí donde va, se puede leer que durante su juventud fue camarero en varios bares de Bucarest, su ciudad natal, que ha trabajado como chófer, repartidor y mozo de almacén. “Hablo bien español pero lo quiero mejorar. Siempre he sido un tipo inquieto”, explica. “Ahora mismo me da igual de qué sea el trabajo. Estoy dispuesto a aprender”.

También asegura que es una persona “concienzuda, seria, comunicativa, dinámica, con ganas de aprender, con resistencia al estrés” y sobre todo, con ganas de trabajar. “Sé que si alguien me da una oportunidad, no le voy a defraudar. Me emplearé al 100% aunque eso suponga perder el 15% del sueldo”.

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