Los más 'rebeldes' proceden del Este
El Correo, , 15-01-2009El seguimiento especializado es de evidente necesidad si surgen signos de alarma, como comportamientos intolerables del menor, problemas con el sueño, fracaso escolar o alteraciones familiares. En esos casos se debe recabar la colaboración de los servicios de postadopción, implantados en muchas comunidades autonómas. Según el doctor Alberto Núñez, coordinador de la Guía de Salud en Adopción Cora 2008 (creada como herramienta de ayuda y consulta para el pediatra y los profesionales sanitarios), estas situaciones son más comunes en niños de los países del Este, con «edades más conflictivas y de más difícil integración». Y es que, al ser algo más mayores, los trastornos del comportamiento se manifiestan con mayor precocidad.
No hay que perder los nervios. Todo es cuestión de tiempo y dedicación, en opinión del doctor García Pérez. Máxime cuando no puede sostenerse que este segmento de niños cause más dificultades que los autóctonos, al menos en líneas generales. Los problemas de salud psíquica que se dan entre los pequeños adoptados y autóctonos «son iguales».
«En estos casos, los padres necesitan escuelas de apoyo, un seguimiento disciplinar postadopción», dice. Y es que estos niños necesitan tiempo, «quizá años de dedicación y de que sus padres hablen mucho con ellos cuando conozcan el idioma».
Evidentemente, debe tratarse de padres que tengan una alta tolerancia a la frustración hasta que el niño madure. «No hay que olvidar que los niños son los que tienen el derecho a tener unos padres, no a la inversa. La paternidad la otorga la responsabilidad, en ningún caso la biología», concluyó el especialista.
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