El trasfondo neonazi del ataque de Passau despierta serias dudas

Se sospecha que la víctima, el jefe de Policía, quería tapar un crimen pasional

Público, GUILLEM SANS MORA - CORRESPONSAL -, 14-01-2009

La Policía sigue sin pista alguna sobre el individuo que apuñaló al jefe de este cuerpo de seguridad de la ciudad bávara de Passau, Alois Mannichl. La agresión del 13 de diciembre a la puerta de su casa alertó a toda Alemania sobre “una nueva dimensión” de la violencia neonazi. Ahora, los investigadores ponen en duda la autoría ultraderechista del atentado, cometido con un cuchillo de cocina que al parecer no tiene huellas de nadie ajeno al domicilio de Mannichl.

El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, reclamó el fin de las especulaciones públicas. Preguntado ayer en Múnich por el caso, el ministro rechazó comentarlo y dijo que “sería mejor si otros mantuvieran la boca cerrada”. Al precisar que no se refería a la prensa, el ministro criticó indirectamente al fiscal jefe, Helmut Walch, por hablar de “detalles curiosos”, y a los policías que expresaron de forma anónima al diario Süddeutsche Zeitung sus dudas sobre el trasfondo neonazi del ataque.

Walch llamó la atención sobre el arma. Según Mannichl, el cuchillo lo habían utilizado antes los vecinos para cortar pastel en una reunión navideña, y el agresor lo cogió después del alféizar de una ventana situada junto a la puerta de entrada. Pero no hay huellas de nadie ni rastro del pastel.

Mannichl, enemigo declarado de los neonazis, relató que el agresor le mandó “saludos de la resistencia nacional” antes de apuñalarle. El funcionario volvió al servicio el miércoles y se declaró “indignado” por las especulaciones. Dicho diario que no es sensacionalista sino una de las cabecera de referencia enAlemania citó a “experimentados investigadores” en el caso. Uno de ellos dice que las circunstancias “indican que podría tratarse de un crimen pasional”.

Otro investigador expresó su extrañeza por lo impreciso de la descripción del agresor que hizo Mannichl, impropia de un policía veterano. Él se justificó con el argumento de que “todo sucedió en cuestión de segundos”. Pero según SüddeutscheZeitung, ambos discutieron durante un rato antes del apuñalamiento.

Alemania registró en 2008 una cifra récord de 18.332 delitos de la ultraderecha, según datos provisionales.

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