Objetivo: lograr un empleo

ABC, POR M. J. ÁLVAREZ | MADRID, 22-10-2008

«Yo trabajo por horas para poder vivir. He encontrado un empleo de limpiadora tres horas al día en un supermercado. Lo acepté aunque gano por ello 400 euros al mes. No es mucho, pero algo es algo, es un desahogo y una ayuda porque mi marido gana 800 euros». Así lo asegura Emili, una auxiliar administrativa de 26 años, natural de Venezuela, que lleva tres años en España. Aquí ha tenido una hija, que tiene 19 meses, y, «como no tengo con quien dejarla ni he logrado plaza en una guardería pública, me está limitando mis expectativas laborales».

Son las 10.00h y está haciendo un curso de auxiliar de geriatría en la Asociación Grupo Lábor, una entidad sin ánimo de lucro que nació al amparo de la iglesia de San Félix, – situada en la barriada de Las Torres de Villaverde Alto – , promovida por Fernando Sanz.

Desde la parroquia derivan a quien solicita formación laboral para el empleo. O bien para acceder al mercado laboral, o mejorar su cualificación. «Estamos al completo. Se nota mucho la falta de empleo desde primeros de año y el aumento del paro».

Limpieza y cuidado de niños

Todos los grupos están cerrados «hasta enero que comiencen los nuevos», explica Patricia Vasco, abogada y coordinadora de los talleres pre – laborales que se imparten en Lábor, destinados, única y exclusivamente, a mujeres con dificultades económicas y sociales.

Emili se lleva consigo a su hija, como otras madres, y la deja al cuidado de la monitora de la ludoteca las tres horas que están en clase. Así se quedan tranquilas. El 80% del alumnado es inmigrante, y la mayoría, sin empleo. El resto, realiza labores por horas – limpieza, cuidado de niños, … – que les reportan escasos ingresos. «Es lo único que nos llega a la bolsa de empleo. Igual ocurre en la de Cáritas. Los empresarios están endureciendo mucho las condiciones a la hora de contratar, y a las inmigrantes les exigen tener sus papeles en regla», explica.

El objetivo de estas mujeres es mejorar su formación para tener más posibilidades de acceder al mercado laboral en ocupaciones con futuro. De ahí que los cursos que se imparten en esta ONG, con prácticas en empresas, abarquen los sectores más necesitados de mano de obra. Corte y confección y arreglo de prendas, informática básica y gestión administrativa,además del de auxiliar de geriatría. Estos dos últimos son los más demandados, «porque tras las prácticas, algunas son contratadas en residencias de mayores de la zona», agrega.

De curso en curso

En una sala contigua, cinco mujeres repasan los anuncios por palabras en los periódicos o en internet. En concreto, las ofertas de trabajo. Están en el taller de búsqueda activa de empleo, al que pueden acudir tres días de la semana, – lunes, miércoles y viernes – de 9 a 11. Una de ellas es Bianca, rumana, que lleva dos años aquí. «Tras quedarme sin trabajo y sin paro, obviamente, me hice agente de seguros y ahora nadie se hace ninguno por la crisis. Sobrevivo gracias a mi novio, que me mantiene con lo que gana de camarero y haciendo infinidad de cursos: teleoperadora, administrativa, etc».

Allí seleccionan las ofertas, les facilitan los teléfonos para que llamen y tienen una agenda de contactos sobre los pasos que han dado y su resultado. Así evitan repetir llamadas porque muchos anuncios se repiten. «Buscar trabajo es un trabajo. Y las ayudamos y asesoramos en esa tarea de forma gratuita. Cada una tienen una ficha en la que anotamos su trayectoria y experiencia. Intentamos potenciar sus habilidades u otros aspectos en las que no tienen experiencia para que aumente su confianza», indica, por su parte Letizia Peñas, trabajadora social.

Además, se interesan por su situación familiar, si tienen ingresos, cobran algún subsidio o similar, y se las deriva a otros recursos. «Algunas se desaniman al no ver resultados y desaparecen un tiempo. Luego vuelven», indica.

Una de ellas es Celinda, que lleva sólo 8 meses en España. Vino por reagrupación familiar, es enfermera y se desespera. «No me imaginaba que iba a ser tan difícil. Ya busco de lo que sea. A mis hijos les está costando adaptarse y lo estoy pasando muy mal».

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