FÚTBOL|REPARTO DE CULPAS
El juez envía a prisión a los cinco detenidos en Montjuïc e Interior admite que hubo fallos de seguridad
El Periodico, , 30-09-2008JUAN TERRATS / RAFA JULVE
BARCELONA
El juez del Juzgado de Instrucción número 21 decretó anoche prisión provisional y sin fianza para los cinco radicales del Barça detenidos el sábado por lanzar bengalas durante el derbi de Montjuïc. El juez entiende que hubo premeditación, alarma social e imágenes muy nítidas de los agresores por lo que ordenó su ingreso en la cárcel Modelo. El fiscal les había imputado un delito de desórdenes públicos, castigado con penas de hasta cuatro años y medio de prisión, mientras que Interior asumió fallos en las medidas de seguridad.
Fue un día de reuniones institucionales, de declaraciones de políticos de varios partidos, de citas en Montjuïc, de estudiar los vídeos del partido, de evaluar los incidentes de dentro y fuera del estadio, de autocrítica, de análisis y de evaluaciones por parte del Espanyol y del Departament d’Interior de la Generalitat.
AUTOCRÍTICA
El conseller Joan Saura, por ejemplo, compareció ayer al mediodía en rueda de prensa para hablar de tráfico, pero acabó reflexionando sobre los incidentes del sábado ante las preguntas de los periodistas. Empezó recalcando “que los culpables son los que lanzaron las bengalas”, prosiguió calificando los hechos de “graves y preocupantes” y reconoció finalmente que el sábado se demostró que “algunos mecanismos de seguridad se habrían podido mejorar”.
Saura también insistió en que cinco presuntos culpables ya habían sido detenidos, “aunque las investigaciones siguen abiertas”, y recordó que el domingo habló con el presidente del Espanyol, Daniel Sánchez Llibre, con el que acordó que ayer se celebraría una reunión entre el secretario de Seguridad de Interior, Joan Delort, el director general del Espanyol, Pedro Tomás, y los responsables de seguridad del club y de los Mossos d’Esquadra.
INFORME EXHAUSTIVO
En esa reunión técnica -según comentó el propio Delort media hora después-, las partes implicadas se comprometieron a analizar de forma “exhaustiva” lo que sucedió. “Está claro que falló algún elemento de seguridad -admitió el secretario de Seguridad-. Y eso que para el derbi se había preparado un dispositivo mucho mayor que para otros encuentros, con más de 300 mossos uniformados, otros de incógnito y los miembros de seguridad privada del Espanyol”.
Los Mossos examinarán cómo actuaron antes del partido y durante el encuentro, mientras que la seguridad del club evaluará qué hizo dentro del recinto. Delort informó que el sábado se levantaron cerca de 20 actas a otros tantos seguidores del Barça y del Espanyol por infringir la Ley del Deporte.
POSTURAS OPUESTAS
Tomás transmitió a Delort lo que sucedió en el campo y lo que ordenó el responsable de seguridad del club durante el derbi. Ante los incidentes que se estaban produciendo en el trayecto de los Boixos Nois hacia el Estadi Olimpic, Pedro Tomás Boticario, el jefe de seguridad del estadio, comunicó a la policía que el Espanyol ejecutaba el derecho de admisión y que se negaba a que entraran los radicales a pesar de tener entradas
El club había reforzado el servicio de seguridad privada, los famosos petos, había colocado lavabos fuera del estadio para los Boixos e incluso había un autocar a disposición de la policía para trasladar a los violentos al Camp Nou. Los Mossos no aceptaron la petición del club. “Es mejor que entren para evitar los incidentes en la calle”, desveló José Manuel Moya, responsable de seguridad del Consejo. Entonces los cacheos no fueron tan estrictos como en anteriores ocasiones. Pese a ello, los petos requisaron siete bengalas, bolas de acero y más de un centenar de pilas.
SIN PODER DE DECISIÓN
El dispositivo de seguridad del derbi se trabajó durante dos semanas. “Todas las medidas, dispositivos y previsiones estaban hechos”, dijo el consejero del club, que confirmó que el Espanyol no tiene competencias ni siquiera para abrir el campo a la hora que quiera en día de partido. “Hasta la apertura del Olímpic es competencia de la autoridad policial”.
El Espanyol también ha recibido quejas de los socios de las zonas 133 y 134 que tuvieron que aguantar el lanzamiento masivo de botellas, pilas, monedas y las bengalas que provocaron el miedo y que veían, sorprendidos como los Mossos se cruzaban de brazos ante una lluvia de objetos. La primera medida es que se cerrará la zona en Montjuïc que ocupan los seguidores visitantes. Se estudiará la ubicación de la otra afición en una zona detrás de la portería que está enfrente de la puerta de Maratón. Además, el Espanyol no dará entradas a las aficiones rivales en el futuro estadio de Cornellà.
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