El color de la piel en Misisipi

ABC, , 29-09-2008

EFE
Seguidoras de Obama en Misisipi, un territorio pro-McCain
POR PEDRO RODRÍGUEZ
ENVIADO ESPECIAL
TUPELO (MISISIPI). No es necesario conducir mucho más de una hora por la carretera estatal 278, jalonada de tierra rojiza y el gusto local por los Cadillac, para visitar dos de las casas más legendarias en una zona desfavorecida de EE.UU. pero, al mismo tiempo, con estatus de superpotencia a la hora de capturar la imaginación del mundo. En la localidad de Tupelo se encuentra la muy, muy humilde vivienda donde nació Elvis Presley. Y en Oxford, donde en el viernes se celebró el primer debate presidencial de la temporada, se puede visitar «Rowan Oak», el novelado hogar de William Faulkner.
Al igual que el campeador del «rock ´n´ roll» y el premio Nobel de Literatura, Misisipi tampoco se puede entender sin la influencia de los negros. El estado marcado por la música blues, el arte de la barbacoa y tremendos campos de batalla de la guerra civil y de la lucha por los derechos civiles presenta la mayor concentración de afroamericanos de toda la Unión: aproximadamente un tercio de sus casi tres millones de habitantes. Al mismo tiempo, Misisipi se resiste a salir del vagón de cola en todas las comparaciones encaminadas a cuantificar el desarrollo social. Desde nivel de renta, a los embarazos de adolescentes pasando por la obesidad, la mortalidad infantil o el analfabetismo.
Con estas condiciones tan adversas, se podría pensar que Misisipi puede ser en las elecciones presidenciales del próximo 4 de noviembre una baza prometedora para Barack Obama. Pero la realidad es que Misisipi vota siguiendo estrictamente el color de la piel de sus ciudadanos. Según las últimas encuestas publicadas, casi un 90 por ciento de los electores negros se inclinan por Obama, y un 85 por ciento de los blancos dispuestos a votar por McCain. Lo que en última instancia coloca a Misisipi y sus seis votos electorales en la zona «bastante asegurada» de los republicanos por octava vez consecutiva en unas elecciones presidenciales.
Polarización
Esta matemática sirve para ilustrar cómo el Sur de Estados Unidos se ha convertido durante las últimas décadas, especialmente desde los años sesenta, en un gran bastión de voto conservador, quizá con la excepción del paréntesis temporal y limitado de Bill Clinton. La última vez que Misisipi se pronunció a favor de un demócrata para la Casa Blanca fue con Jimmy Carter en 1976, tras el traumático fiasco de Watergate. En las más recientes elecciones presidenciales del 2004, Bush ganó su segundo mandato con un 59,5 por ciento del voto popular en Misisipi, y una abrumadora ventaja sobre su rival demócrata John Kerry de casi veinte puntos.
Barack Obama necesitaría un respaldo del 20 al 25 por ciento de votantes blancos para ganar en Misisipi. Un escenario difícilmente alcanzable en el actual contexto de polarización racial del voto, manifestado durante las primarias del Partido Demócrata, en el reparto de sufragios para Hillary Clinton y Barack Obama.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)