LAS REPERCUSIONES DEL DERBI|LA VIOLENCIA ULTRA|JUGANDO CON FUEGO

El Espanyol no detectó la entrada de las bengalas y los Mossos quisieron evitar una avalancha

El Periodico, , 29-09-2008

DAVID TORRAS / JUAN TERRATS
BARCELONA

El amargo sabor que dejó el derbi seguía ayer mascándose en medio de un clima de indignación y muchas preguntas sin respuestas claras. Al cruce de acusaciones entre el Espanyol y los Mossos d’Esquadra que se produjo tras los incidentes en cuanto acabó el partido le siguió ayer el capítulo de las disculpas y las justificaciones. Todos los implicados defendieron su actuación, pero la realidad es que todos jugaron con fuego y la impunidad con la que los ultras del Barça lanzaron seis bengalas contra el público del Espanyol dejaron al descubierto fallos evidentes de seguridad.
Montjuïc flirteó en el último derbi de su historia con una tragedia, en una noche negra que devolvió el triste recuerdo de la desgracia que se vivió en Sarrià el 15 de marzo de 1992 cuando una bengala lanzada desde la grada por una aficionado blanquiazul mató a un niño de 13 años. La lacra de la violencia reapareció sin que nadie pudiera evitarlo a pesar de que algunos indicios obligaban a reforzar las medidas de seguridad. La presencia de unos 400 aficionados radicales del Barça, entre ellos unos 300 Boixos Nois, que en su página web ya habían advertido de su intención de “despedir Montjuïc como se merece”, propició un clima de tensión previo que nadie supo controlar, pese a que el duelo era considerado de alto riesgo.

DOCE HERIDOS LEVES
La situación se saldó con doce heridos leves y la detención de los cinco responsables del lanzamiento de las bengalas. Pero pudo ser mucho peor. Y, lejos de apaciguar las cosas, algunos de los protagonistas encresparon aún más los ánimos. “Los Mossos decidieron no actuar al principio para no provocar más daños”, fue la justificación que dio Joan Saura, el conseller de Interior de la Generalitat de Catalunya, para explicar que se vigilara a los radicales durante casi una hora, pero sin intervenir.
El Espanyol eludió cualquier responsabilidad, pese a que la seguridad privada del club no detectó la entrada de las bengalas, y cargó contra la actuación del árbitro Medina Cantalejo, responsable de un arbitraje lamentable, y la actitud de algunos jugadores azulgranas que celebraron los goles y la victoria con gestos hacia los ultras.

FALLOS EN LOS CACHEOS
“El lanzamiento de las bengalas ha sido un ataque premeditado montado en internet contra el Espanyol”, afirmó ayer a este diario Pedro Tomás, el director general blanquiazul. El club, que asume los posibles errores en los cacheos efectuados por la seguridad privada del Estadi, decidió cerrar la zona de los ultras poco después de finalizar el clásico tras una reunión con varios seguidores pericos de los sectores 133 y 134, zonas donde cayeron las bengalas. “Ya nadie se ubicará en aquella grada”, les aseguró Daniel Sánchez Llibre. El Espanyol, eso sí, no tiene intención de impugnará el resultado. “Es imposible”, confirmó Tomás. El Espanyol, que recibirá una multa económica por una infracción administrativa, al igual que a los cinco detenidos -aunque se personará como acusación particular-, no cree que el comité de competición cierre el Lluís Companys por estos incidentes.

PENDIENTES DEL COMITÉ
El club, en cambio, piensa denunciar los comportamientos antideportivos de varios jugadores del Barça en el clásico. Tomás ya afeó públicamente la conducta de Piqué, pero el Espanyol denunciará las conductas de Henry y Piqué en el campo y la de todos aquellos jugadores que hicieron gestos de complicidad hacia los Boixos Nois cuando abandonaron el Estadi por la pista de atletismo mientras los radicales coreaban sus nombres.
Los expedientes se dirigirán al Comité de Competición y a la Comisión Antiviolencia por comportamiento antideportivo. “Fue un día triste para el Espanyol, para el fútbol y para Catalunya y tenemos que hacer cosas para que no se repitan nunca más. Porque el sábado se pasó mucho miedo y pudo suceder una tragedia en Montjuïc”, comenta el director general del club.
Hoy el Espanyol acudirá a la secretaría de Seguridad de la Generalitat para debatir unas serie de cuestiones que no están previstas en la Ley Catalana de Espectáculos o la Ley Antiviolencia, que aún "están a media hacer e incluso con algunas normas ya desfasadas, según Tomás, como la venta de entradas o los comportamientos de los seguidores visitantes. La afición foránea no tendrá una zona en Cornellà.

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