EL DERBI CATALÁN LAS REACCIONES A LOS INCIDENTES EN MONTJUÏC
"Evitamos males mayores"
Los Mossos tuvieron noticia de la presencia de bengalas en el minuto 10 pero prefirieron intervenir al final
La Vanguardia, , 29-09-2008FELIP VIVANCO – Barcelona
¿CONTROLES EXHAUSTIVOS? “El responsable de los objetos que entran al campo es el Espanyol”, aclaró ayer la policía
Las réplicas del terremoto provocado por los boixos nois durante el derbi del sábado por la noche colearon ayer incesantemente y dejaron al desnudo la evidencia de que, unos por otros, la casa se quedó sin barrer y el partido se salió de madre. Por un lado, el control de seguridad del Espanyol no fue lo suficientemente exhaustivo ni celoso. Por otro, el criterio de los Mossos d´Esquadra a la hora de actuar fue el de esperar en varias ocasiones en vez de actuar y arrancar el problema de raíz. ¿La razón? “Evitar males mayores”. Sin embargo, los incidentes finales fueron considerables.
Anoche, los cinco detenidos por los lanzamientos – los hermanos Guillem C. R. (20 años) y Alex C. R. (21), Eduard C. L. (28), Guillem V. H. (18) y Marc M. I (23)- habían declarado ante la policía y hoy pasarán a disposición del juez, que podría dejarles en libertad con cargos. Los incidentes afectaron a doce personas que tuvieron que ser atendidas por los enfermeros.
Los despropósitos se iniciaron muy pronto. Los radicales azulgrana exhibieron y lanzaron bengalas en la plaza Espanya y también de camino a Montjuïc, ya escoltados por las fuerzas policiales. No hubo detenciones. Incluso hubo lanzamiento de objetos entrando al recinto olímpico entre las dos aficiones. Se prefirió esperar. “En las puertas del estadio no se intervino para no propiciar males mayores y entendiendo que todas las bengalas que se quemaran allí no entrarían”, explicó el inspector Josep Saumell.
Sea como fuere, los Mossos supieron ya en el minuto 10 de partido que los radicales estaban manipulando bengalas en la zona de los boixos. Las cámaras del circuito interno del club detectaron a varias personas que manipulaban las bengalas, pero la policía no actuó hasta 70 minutos después cuando la segunda tanda de antorchas fueron lanzadas y habían encendido al Olímpic.
Antes, el grupo de 400 hinchas pasó los controles, donde se requisaron siete bengalas. ¿Fueron realmente exhaustivos? “¿Cómo es posible que se puedan introducir en el estadio?”, se preguntó ayer el conseller de Interior, Joan Saura. “El responsable de los objetos que pueden entrar al estadio es el Espanyol”, recordó ayer Saumell. “El Espanyol puso la seguridad que creyó adecuada, pero no podemos pensar continuamente que no han hecho un trabajo que además es muy difícil registrar tan a fondo”, apuntó el inspector, que quiso poner unas gotas de diplomacia en su discurso para tender puentes con el club y evitar el enfrentamiento por el reparto de responsabilidades. “El trabajo que hicieron fue muy correcto”, insistió. La pregunta desde el club, sin embargo, es: ¿por qué no actuaron los Mossos antes y más si al inicio entraron a retirar una pancarta ofensiva? “Sobre el minuto 10 detectan a un individuo que manipula un objeto que puede ser una bengala, a partir de ahí se hace un seguimiento. Se intenta – explicó Saumell- buscar una oportunidad por si iban al lavabo o a comprar un bocadillo para no tener que intervenir en la grada, pero eso no sucede y se valora que no es el momento más idóneo, el mal que se podía causar podía ser muy superior al que se quería evitar”.
La policía tampoco quiso desalojar a los radicales a falta de diez minutos del final del encuentro para evitar que al sacarlos del estadio hubiese un enfrentamiento con un número superior de hinchas pericos, así que prefirieron que el estadio se vaciase.
“Exigimos que se haga (el control). Los Mossos y la seguridad (del club) tienen que reunirse para revisar el protocolo”, pidió ayer el alcalde Jordi Hereu. “Tenemos la sensación de que falta coordinación”, denunció CiU. “Hay que prohibir el acceso a los radicales”, pidió el PP.
- “Evitamos males mayores” – FELIP VIVANCO
- Miedo en Montjuïc – Dagoberto Escorcia
- “La actuación fue correcta. Los responsables de los Mossos en el estadio decidieron no actuar al principio para no provocar más daños” – JOAN SAURA
- “Los Mossos y la seguridad (del club) se han de reunir para revisar el protocolo. Exigimos que se haga el control, no tiene que costar tanto” – JORDI HEREU
- “Evitamos males mayores”
- “Al Barça no se le puede acusar. Llevamos seis años adoptando medidas para que estas cosas no pasen en el Camp Nou” – JOAN LAPORTA
- “En el primer lanzamiento de bengalas se decidió no intervenir para evitar males mayores y se efectuó un control con cámaras y policías” – JOSEP SAUMELL
EL DERBI CATALÁN LAS REACCIONES A LOS INCIDENTES EN MONTJUÏC
“Evitamos males mayores”
Los Mossos tuvieron noticia de la presencia de bengalas en el minuto 10 pero prefirieron intervenir al final
FELIP VIVANCO – Barcelona
¿CONTROLES EXHAUSTIVOS? “El responsable de los objetos que entran al campo es el Espanyol”, aclaró ayer la policía
Las réplicas del terremoto provocado por los boixos nois durante el derbi del sábado por la noche colearon ayer incesantemente y dejaron al desnudo la evidencia de que, unos por otros, la casa se quedó sin barrer y el partido se salió de madre. Por un lado, el control de seguridad del Espanyol no fue lo suficientemente exhaustivo ni celoso. Por otro, el criterio de los Mossos d´Esquadra a la hora de actuar fue el de esperar en varias ocasiones en vez de actuar y arrancar el problema de raíz. ¿La razón? “Evitar males mayores”. Sin embargo, los incidentes finales fueron considerables.
Anoche, los cinco detenidos por los lanzamientos – los hermanos Guillem C. R. (20 años) y Alex C. R. (21), Eduard C. L. (28), Guillem V. H. (18) y Marc M. I (23)- habían declarado ante la policía y hoy pasarán a disposición del juez, que podría dejarles en libertad con cargos. Los incidentes afectaron a doce personas que tuvieron que ser atendidas por los enfermeros.
Los despropósitos se iniciaron muy pronto. Los radicales azulgrana exhibieron y lanzaron bengalas en la plaza Espanya y también de camino a Montjuïc, ya escoltados por las fuerzas policiales. No hubo detenciones. Incluso hubo lanzamiento de objetos entrando al recinto olímpico entre las dos aficiones. Se prefirió esperar. “En las puertas del estadio no se intervino para no propiciar males mayores y entendiendo que todas las bengalas que se quemaran allí no entrarían”, explicó el inspector Josep Saumell.
Sea como fuere, los Mossos supieron ya en el minuto 10 de partido que los radicales estaban manipulando bengalas en la zona de los boixos. Las cámaras del circuito interno del club detectaron a varias personas que manipulaban las bengalas, pero la policía no actuó hasta 70 minutos después cuando la segunda tanda de antorchas fueron lanzadas y habían encendido al Olímpic.
Antes, el grupo de 400 hinchas pasó los controles, donde se requisaron siete bengalas. ¿Fueron realmente exhaustivos? “¿Cómo es posible que se puedan introducir en el estadio?”, se preguntó ayer el conseller de Interior, Joan Saura. “El responsable de los objetos que pueden entrar al estadio es el Espanyol”, recordó ayer Saumell. “El Espanyol puso la seguridad que creyó adecuada, pero no podemos pensar continuamente que no han hecho un trabajo que además es muy difícil registrar tan a fondo”, apuntó el inspector, que quiso poner unas gotas de diplomacia en su discurso para tender puentes con el club y evitar el enfrentamiento por el reparto de responsabilidades. “El trabajo que hicieron fue muy correcto”, insistió. La pregunta desde el club, sin embargo, es: ¿por qué no actuaron los Mossos antes y más si al inicio entraron a retirar una pancarta ofensiva? “Sobre el minuto 10 detectan a un individuo que manipula un objeto que puede ser una bengala, a partir de ahí se hace un seguimiento. Se intenta – explicó Saumell- buscar una oportunidad por si iban al lavabo o a comprar un bocadillo para no tener que intervenir en la grada, pero eso no sucede y se valora que no es el momento más idóneo, el mal que se podía causar podía ser muy superior al que se quería evitar”.
La policía tampoco quiso desalojar a los radicales a falta de diez minutos del final del encuentro para evitar que al sacarlos del estadio hubiese un enfrentamiento con un número superior de hinchas pericos, así que prefirieron que el estadio se vaciase.
“Exigimos que se haga (el control). Los Mossos y la seguridad (del club) tienen que reunirse para revisar el protocolo”, pidió ayer el alcalde Jordi Hereu. “Tenemos la sensación de que falta coordinación”, denunció CiU. “Hay que prohibir el acceso a los radicales”, pidió el PP.
ENCUESTA SOBRE LOS INCIDENTES DEL DERBI EN www. lavanguardia. esANÁLISIS
Miedo en Montjuïc
Dagoberto Escorcia
La cara de niños llorando tendría que ser suficiente para juzgar de oficio y condenar con severidad las acciones que el sábado por la noche los hinchas ultras del Barça provocaron en el estadio Lluís Companys de Montjuïc con lanzamiento de bengalas sobre las gradas inferiores donde se encontraban aficionados del Espanyol. Allí había espectadores que acudieron con sus hijos a lo que, en teoría, iba a ser una fiesta del fútbol catalán, porque de haber sabido que encima de ellos iban a estar unos locos peligrosos posiblemente se lo hubieran pensado más. Quien vende entradas y deja entrar a sujetos dispuestos a causar el caos y sembrar el miedo en los estadios tiene una gran responsabilidad sobre los actos que ocurran en su escenario. Evitar la entrada de estos personajes puede que sea difícil, pero métodos para ello tienen que existir.
Los que estábamos en la tribuna de prensa fuimos testigos de la cara del miedo que dibuja este tipo de incidentes. La vimos también aquel desgraciado día que una bengala marina cruzó el campo de Sarrià y se estrelló en el pecho de un niño.
Recuerdo como su padre nos dijo: “Sólo veníamos a divertirnos, a ver un partido de fútbol”. Quizás por eso fueron muchos los aficionados del Espanyol que se acercaron a la tribuna de prensa, con los ojos sobresaltados y a gritos nos decían que miráramos lo que estaba pasando, que las bengalas estaban cayendo sobre espectadores tranquilos y que podía producirse una tragedia. Gracias a Dios la sangre no llegó al río, pero la imagen de los niños llorando muertos de miedo por lo que estaban padeciendo, porque también veían en sus acompañantes rostros de preocupación y susto es inadmisible e intolerable.
El derbi esta vez se saldó con heridos leves en las gradas, pero urge que se tomen medidas, y las primeras tendrían que llegar de los propios jugadores, esos que ayer se fueron a celebrar goles con los provocadores de las gradas. Los hombres tienen que ser juzgados por sus acciones, no por sus buenas intenciones, y dedicar victorias a sujetos peligrosos es sinónimo de reír sus gracias y de estar de acuerdo con lo que hacen.
“La actuación fue correcta. Los responsables de los Mossos en el estadio decidieron no actuar al principio para no provocar más daños”
JOAN SAURA – Conseller Interior
“Los Mossos y la seguridad (del club) se han de reunir para revisar el protocolo. Exigimos que se haga el control, no tiene que costar tanto”
JORDI HEREU – Alcalde de Barcelona
“En el primer lanzamiento de bengalas se decidió no intervenir para evitar males mayores y se efectuó un control con cámaras y policías”
JOSEP SAUMELL – Inspector de Mossos
ENCUESTA SOBRE LOS INCIDENTES DEL DERBI EN www. lavanguardia. es
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