La alta abstención marca el referéndum de la Constitución ecuatoriana en Murcia
El mal tiempo y el cansancio por la acumulación de citas electorales desanimaron a muchos
La Verdad,
,
29-09-2008
Era la cuarta vez en apenas dos años en que los ecuatorianos estaban llamados a ejercer su derecho al voto. Quizá por eso, y también por culpa de la lluvia, el referéndum convocado para aprobar o rechazar la nueva Constitución del país latinoamericano registró ayer una altísima abstención entre la colonia ecuatoriana que vive en la Región. 30.033 personas estaban inscritas en el censo electoral de Murcia, pero a las urnas instaladas en el campus de Espinardo sólo acudieron finalmente 5.307, el 17,6%, según los primeros cálculos realizados por el consulado de Ecuador.
Las mesas electorales abrieron con total normalidad a las siete de la mañana. Las mujeres votaron en el Aulario Norte, y los hombres en el Giner de los Ríos. No hubo colas. A mediodía, la mayoría de las mesas aparecían desiertas. De 13.000 mujeres inscritas en el Aulario Norte, sólo 600 habían votado a las 11.30 horas. Pese a todo, el cónsul de Ecuador en Murcia, Patricio Garcés, todavía se mostraba confiado en llegar al menos al 25% de participación, un porcentaje similar al de las últimas citas electorales, aunque muy alejado del 60% que se alcanzó en la primera vuelta de las elecciones generales de octubre del año 2006.
Las urnas se cerraron a las cinco de la tarde, pero los resultados no se darán a conocer hasta hoy. Los ecuatorianos que viven en España también votaron en Madrid, Barcelona y Valencia.
El triunfo del sí parece cantado en este referéndum según las encuestas, aunque al cierre de esta edición todavía no había datos oficiales. Los colegios electorales cerraron en Ecuador a las doce de la noche hora española.
Pese a la apatía de los abstencionistas, muchos de quienes acudieron a votar en Murcia lo hicieron con verdadero entusiasmo por el proyecto que lidera el actual presidente, Rafael Correa. La nueva Constitución «permitirá luchar contra la corrupción y mejorar la educación», destacó Ordonel Vinzas, presidente de la asociación de inmigrantes Perla del Pacífico. La Carta Magna prevé un reforzamiento de los servicios públicos. «Ya es hora de que mi país tenga una sanidad universal y gratuita, como ocurre en España», señalaba César Vázquez, un votante.
(Puede haber caducado)