Avance de la extrema derecha en las elecciones de Austria
- Los socialdemócratas siguen como el partido más votado pero las urnas han castigado la coalición del Gobierno
Diario de Navarra, , 29-09-2008Los socialdemócratas austríacos han logrado mantenerse como el partido más votado en las elecciones generales anticipadas de ayer, pero la extrema derecha ha sido la vencedora virtual, al acaparar entre dos formaciones casi el 30% del apoyo popular.
Heinz Christian Strache, presidente del Partido Liberal Austríaco (FPÖ) y discípulo del líder populista Jörg Haider, ha acaparado el 18% de los sufragios, mientras que éste casi ha triplicado el apoyo popular hasta el 12%, según datos provisionales.
El descontento generalizado por una fracasada coalición de los socialdemócratas (SPÖ) con los populares conservadores (ÖVP) en los últimos 18 meses ha pasado factura a estos dos partidos, que se han resentido de manera especial.
Primera reacción
En una primera reacción, Haider, la “bestia negra” para algunos dirigentes europeos hace ocho años, no ha descartado ninguna alianza para formar gobierno, una ardua tarea en vista de la fragmentación parlamentaria, e incluso ha hecho un guiño a Strache para reunificar a sus respectivos partidos.
El Partido Socialdemócrata Austríaco (SPÖ), encabezado por el actual ministro de Infraestructura, Werner Faymann, ha mantenido la primera posición, aunque con una pérdida de casi 7 puntos porcentuales, y se enfrenta a una dura papeleta para formar un Ejecutivo estable, puesto que ha descartado a posibles socios de la derecha radical, como Strache.
Este dirigente de 39 años no ha desperdiciado la ocasión para hacer una campaña electoral de tono claramente xenófobo y explorar los instintos más bajos del electorado, buscando parásitos y maleantes reales o imaginarios entre la colonia extranjera de este rico país alpino.
De momento, Strache ya ha exigido la jefatura del Gobierno, una aspiración que se contradice con la tradicional costumbre de que sea el candidato del partido más votado el que reciba el encargo del presidente de la República para formar un nuevo Ejecutivo, lo que corresponde, en principio, al socialdemócrata Faymann.
Falta de liderazgo
A la hora de buscar responsables de los malos resultados electorales entre los dos partidos de la “gran coalición” no se salva el actual canciller federal, Alfred Gusenbauer, ante todo, por su notoria falta de liderazgo y carisma.
Gusenbauer ha permanecido escondido del público en las últimas semanas hasta el punto de que la cadena pública austríaca de televisión ORF contó el chiste de que era más fácil encontrar al líder terrorista de Al Qaeda, Osama Bin Laden, que al canciller.
Esta bien calculada estrategia de los socialdemócratas tenía por objeto no agravar el desprestigio y desgaste sufridos por este partido durante la breve legislatura con la presencia de un político que no ha sabido llevar a buen puerto un gobierno de coalición.
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