Interior libera en Madrid a 26 de los gambianos rechazados por su país

ABC, 24-09-2008

C. MORCILLO

MADRID. A las cuatro y media de la tarde de ayer, 19 gambianos cruzaban las puertas del centro de internamiento para inmigrantes de Madrid y recobraban la libertad. Habían aterrizado una hora antes en la capital junto a otros 41 «sin papeles» de distintas nacionalidades procedentes del CIE de Fuerteventura y Tenerife, según confirmaron a ABC fuentes policiales. Las diecinueve personas liberadas ayer y las siete que corrieron la misma suerte el sábado formaban parte del vuelo que el viernes tuvo que darse la vuelta desde Banjul ante la negativa del Gobierno gambiano de aceptar la repatriación de 101 nacionales.

Todos habían llegado a Canarias en cayuco y todos habían sido identificados por los policías consulares, pero las autoridades gambianas impidieron el desembarco de sus inmigrantes y, por supuesto, de los policías que les custodiaban, que pasaron más de siete horas en el aeropuerto. El Ejecutivo español fue incapaz de hacer que se cumpliera lo fijado en el acuerdo de repatriación que existe con ese país africano desde 2006 y que ha sido bendecido con importantes ayudas económicas – la última de diez millones de euros – .

El avión regresó y los inmigrantes empezaron a quedar libres ese mismo día, dado que ya habían cumplido los 40 días de internamiento máximo que permite la Ley de Extranjería. Ocho gambianos fueron trasladados a Madrid el sábado: siete se entregaron a las ONG con las que existen acuerdos para una acogida de emergencia de subsaharianos y otro fue enviado de vuelta a la cárcel de Barcelona porque se le había conmutado la pena que cumplía por la expulsión.

Ayer llegó el siguiente cupo y le sucederán varios vuelos más en los próximos días, según fuentes policiales, dado que todos han apurado ya el tiempo máximo que establece la ley. Lo ajustado de los plazos convierte en casi imposible que el Gobierno pueda fletar un nuevo avión de deportados a Banjul. Es la última «rebelión» de un Estado contra los padres del «plan África».

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