Siguen llegando cayucos Con la mirada perdida en Europa

ABC, 24-09-2008

Entre los datos económicos y las intenciones del ministro Corbacho de frenar los contratos en origen ante la avalancha de desempleados nacionales, existe otra realidad que se niega a dar su brazo a torcer porque, simplemente, no puede darlo. Por mucha crisis que sacuda a Occidente, el no futuro que dejaron atrás los 125 inmigrantes que, como el de la fotografía, llegaron ayer al puerto tinerfeño de Los Cristianos es infinitamente peor. Basta mirar a sus ojos para comprenderlo.

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