Ecuatorianos en Texas también sufren por Ike
El Universo, , 19-09-2008| REDACCIÓN
El huracán Ike dejó 51 muertos en EE.UU. y mantiene sin electricidad a la ciudad de Houston.
Entre los miles de damnificados que perdieron sus casas en Texas, EE.UU., por el paso del huracán Ike, se encuentran una ecuatoriana, Priscilla Cisneros Menéndez, y su familia.
Ellos perdieron la casa que habían comprado en Galveston apenas hace cuatro meses, por 160 mil dólares, utilizando los ahorros de toda su vida, producto de su negocio de alquiler de limusinas.
Ella, su esposo, su hija de cinco años, su hermano y su madre quedaron en la calle, pues la casa, que quedó reducida a escombros, estaba asegurada para daños por vientos, mas no por inundaciones, por lo cual no podrán recuperar nada.
Tras ocasionar más de 80 muertos en el Caribe, el huracán Ike dejó 51 fallecidos en EE.UU. y dañó al menos 49 plataformas petroleras en el Golfo de México.
A consecuencia de la devastadora acción del huracán Ike, la ecuatoriana Priscilla Cisneros Menéndez y su familia perdieron la casa que habían comprado en Galveston, en Texas, apenas hace cuatro meses, con los ahorros de toda su vida.
“La casa la adquirimos en 160 mil dólares, más los muebles y todo lo que implica una vivienda. Todos nuestros ahorros y diez años de trabajo para pagar esta casa, de la que ahora solo quedan palos”, se lamenta Cisneros, quien señala, vía correo electrónico, que actualmente se encuentran en Orlando, Florida, hospedados en casa de unos amigos ecuatorianos.
“La casa la compramos hace solamente cuatro meses y apenas pudimos decorarla”, asevera con tristeza.
“Somos cinco, mi esposo, mi hija de 5 años, mi hermano menor, mi mamá y yo; mi casa se encuentra totalmente destruida y al regresar a Houston tendré que alquilar para poder comenzar otra vez”. Ella y su familia se dedican en Houston al alquiler de limosinas.
“Agradecería mucho cualquier tipo de ayuda, ya que mi familia y yo perdimos todo en Galveston”, señala.
La desgracia fue total para esta compatriota y su familia, pues la casa estaba totalmente pagada “y cuando es así, no es obligatorio tener un tipo de seguro total, por eso mi esposo solo pagó un seguro por daños causados por el viento, pero no el de inundación”.
Afirma que es la primera vez que está cerca de un huracán. “Cuando escuchamos que Ike venía con furia categoría 2 salimos de inmediato para Orlando, gracias a Dios no nos quedamos, porque también hubiéramos quedado para la historia, como mi casa”.
Continúa búsqueda
El número de muertos que dejó el huracán Ike en EE.UU. subió el pasado miércoles a 51, 18 de ellos fuera de Texas, pero se ha mantenido ahí, mientras los equipos de búsqueda rastrearon toda la isla de Galveston en busca de supervivientes.
Antes de golpear a Estados Unidos durante el fin de semana, Ike dejó un saldo de más de 80 muertos en el Caribe.
Hay temores de que puedan ser descubiertas más víctimas en Galveston, pues se recuerda al huracán Katrina, que en el 2005 barrió a la ciudad de Nueva Orleans, en la que siguieron apareciendo cadáveres durante aproximadamente un año.
Un largo convoy de vehículos de rescate regresó a Houston después de pasar por delante de largas filas de automovilistas que intentaban volver a sus casas en la costa, a pesar de las órdenes que lo prohibían.
El intenso tráfico frustró a las autoridades de transporte, las cuales indicaron que entre el enorme número de autos había equipos de emergencia y camiones que transportarían productos de primera necesidad de vuelta a la isla.
La gran confusión fue causada por las autoridades locales que permitieron regresar a la gente a Galveston tan solo por unas horas, para que pudieran comprobar el estado de sus casas y sus negocios.
Mucha gente en Houston, la cuarta ciudad más grande de EE.UU., seguía sin electricidad por quinto día consecutivo.
Las secuelas de Ike se dirigen hacia el centro de EE.UU., donde han causado inundaciones y cortes de electricidad.
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