Política

Abandonados en el desierto

Canarias 7, Daida I. Rodríguez . Las Palmas de Gran Canaria, 09-09-2008

73 inmigrantes subsaharianos partieron de las costas africanas con dirección a Canarias. De ese viaje sólo quedan 40 personas y de ellas sólo 16 han sido localizadas en el desierto que separa el Sáhara occidental de Mauritania. Médicos del Mundo, Cruz Roja y CEAR continúan la búsqueda en este territorio lleno de minas.

73 inmigrantes procedentes de Ghana, Burkina Faso y Sudán se lanzaron al mar en un cayuco desde Nuadibú, Mauritania, a Canarias. La embarcación se quedó a la deriva durante quince largos días en los que murieron 33 personas hasta que fue interceptada por las autoridades marroquíes en algún punto entre Marruecos y el Sáhara occidental. Los 40 supervivientes de este duro viaje fueron encarcelados en Marruecos durante una semana en la que recibieron comida y agua pero no atención sanitaria a pesar de las consecuencias de la travesía. A partir de ese momento lo peor del viaje estaba por llegar.

La gendarmería magrebí abandono a un grupo de 20 personas en algún punto perdido entre el Sáhara occidental y Mauritania, una zona totalmente desértica y llena de minas. Con el dedo se les señaló el sur, concretamente Nuadibú, Mauritania, y se les indicó que caminaran en esa dirección. Sin víveres, sin agua, sin zapatos.

Médicos del Mundo localizó el pasado domingo a 16 personas de este desventurado grupo de 73 que iniciaron el viaje. Todos presentaban heridas graves, llagas y quemaduras importantes en los pies provocadas por caminar sin ningún tipo de calzado por el desierto. Según explican fuentes de Médicos del Mundo, los inmigrantes narraron a los cooperantes que al menos dos personas habrían muerto en la travesía en el desierto pero, hasta el momento, la ONG no ha localizado sus cuerpos.

Los 16 inmigrantes fueron acogidos en una casa en la zona norte de Mauritania donde recibieron comida, agua y los primeros auxilios. Poco después las autoridades mauritanas los trasladó a un centro de internamiento para extranjeros (CIE) en Nuadibú construido con la colaboración del Gobierno de España. Por otro lado, la gendarmería mauritana localizó a otro inmigrante de este grupo en el desierto que fue ingresado en el Hospital de Nuadibú y su pronóstico es grave.

Médicos del Mundo muestra su preocupación por el estado de salud de las personas retenidas en el CIE de Nuadibú, según señala la ONG en un comunicado. Por ello, ha solicitado a las autoridades mauritanas y las organizaciones que se encargan de la atención médica y alimenticia de las personas retenidas en el CIE que faciliten toda la atención sanitaria a estas personas que «han sufrido una experiencia que les ha dejado graves secuelas físicas y, muy probablemente, psicológicas», reza dicho comunicado, también pide que se les permita entrar en las instalaciones.

La principal preocupación ahora es encontrar a las otras 20 personas que, con toda probabilidad, también fueron abandonadas a su suerte en medio del desierto. Médicos del Mundo, con una logista, una coordinadora de proyectos y un sanitario, Cruz Roja y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) desplegaron ayer un segundo equipo de búsqueda. Sin embargo, la situación es difícil. La embajada española en Mauritania ha advertido a las ONG que no se salgan de los caminos trazados para evitar las minas que están regadas por la frontera, lo que dificulta la búsqueda.

Confusión en Marruecos.

El periódico Aujourd´hui Le Maroc se hizo eco en su edición de ayer del debate generado la semana pasada en España sobre las contrataciones de trabajadores inmigrantes en origen para cubrir empleos en sectores como la construcción o el campo, según informa ACN Press. El periódico marroquí aborda esta cuestión en una de sus informaciones y titula: «Confusión ante las cuotas de marroquíes para la inmigración ordenada en España».

Rivero exige traslados automáticos a la Península.

El presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, reclamó ayer mayor agilidad en la aplicación de medidas para la «derivación automática» a otras autonomías de los menores inmigrantes que arriban a las islas, ante las llegadas de los últimos días, que, dijo, tienen «colapsados» los centros de acogida.

«En estos últimos días el número de menores ha sido muy importante y nuestros centros están colapsados, es que no podemos atenderlos como a nosotros nos gustaría», declaró Paulino Rivero, sobre la llegada este fin de semana al archipiélago de más de 260 inmigrantes.

El presidente dijo que «esperemos que ese protocolo que el Gobierno de España ha comprometido con la consejera de Bienestar Social del Gobierno de Canarias se pueda firmar pronto, y que con esto, automáticamente, funcione la derivación hacia otras comunidades autónomas».

Rivero enmarcó esa reclamación en una mayor atención del Gobierno español hacia el problema de la inmigración en las islas, frente al cual opinó que «todavía faltan los medios» suficientes.

A escondidas.

La diputada del grupo Socialista Olivia Cedrés acusó ayer a la consejera de Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias, Inés Rojas, de esconder al Parlamento canario un plan para trasladar a la Península a los menores inmigrantes que han llegado a las islas.

Cedrés, en un nota, indica que su grupo ha pedido la comparecencia de la consejera ante el pleno del Parlamento para que ésta informe del dicho protocolo.

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