El alcalde de Roquetas niega que haya un brote racista tras la muerte de un senegalés
Diario de noticias de Gipuzkoa, 09-09-2008almería. El alcalde de Roquetas de Mar (Almería), Gabriel Amat (PP), descartó ayer de forma tajante que los disturbios acaecidos en la barriada de las 200 viviendas a raíz del apuñalamiento mortal del joven de 22 años y nacionalidad senegalesa Ousmane Kote respondan a “un brote racista” en un municipio que, según destacó, “es ejemplo de convivencia e integración”.
En rueda de prensa, Amat subrayó que los altercados que se han saldado con ocho detenidos y cuatro agentes del Grupo Rural de Seguridad (GRS) de la Guardia Civil heridos, son “un caso aislado” ajeno a “motivaciones raciales o cosas parecidas”, por el que no se debe “ni vamos a aceptar – advirtió – que se vea estropeado el buen nombre de un pueblo”.
Al hilo de esto, y tras insistir en que la situación en el barrio era a media tarde de ayer “tranquila” después de los nuevos disturbios de la madrugada anterior, “no deseables pero casi nulos”, según valoró, el primer edil hizo un llamamiento a “la calma y el sosiego” para que Roquetas de Mar “siga dando muestras de saber estar entre todas las personas, sea cual sea su procedencia”.
Pese a reiterar que la reyerta que dio lugar a los enfrentamientos “se produce todos los días, en cualquier capital o nación”, Amat vinculó los sucesos al contexto de crisis económica en España, que, a su juicio, “no ha hecho sino empeorar la calidad y la situación vital de los ciudadanos foráneos que vienen a ganarse la vida”.
No obstante, el Defensor del Pueblo Español, Enrique Múgica, mantuvo ayer que la institución que dirige investiga los disturbios y apostó por prevenir la violencia racista o xenófoba.
Múgica mantuvo que la institución está “plenamente” interesada en “salvaguardar” la completa integración de los inmigrantes en el ámbito de la convivencia democrática y en “prevenir cualquier brote de violencia, especialmente la que pueda provenir de prejuicios racistas y xenófobos”.
Por otra parte, de 300 inmigrantes de origen africano se concentraron pasadas las 12.00 horas de ayer frente al Ayuntamiento de Roquetas de Mar. Atribuyeron los sucesos al “abandono” y el “desinterés” de las autoridades por un barrio “marginal”, con “graves problemas de seguridad e inserción social, laboral y cultural de sus habitantes”.
Asimismo reclamaron la depuración de responsabilidades por la demora “en más de 90 minutos” de la llegada de la Policía y servicios médicos al lugar de los hechos, cuya mayor celeridad, a su juicio, hubiera evitado “los desmanes producidos” e incluso la muerte del joven senegalés. También pidieron que se desvincule cualquier relación de la víctima con el tráfico de drogas.
De hecho, la Subdelegación del Gobierno y la Guardia Civil han aseguraron ayer que, aunque se mantienen abiertas varias hipótesis, en las últimas horas ha cobrado fuerza la de que la pelea estuvo motivada por un asunto “banal”.
otra noche de disturbios La segunda noche consecutiva de disturbios en el barrio de las 200 Viviendas de Roquetas de Mar (Almería) terminó ayer con cuatro agentes de la Guardia Civil herido y cuatro subsaharianos detenidos, , a los que se suman los otros cuatro apresados durante el domingo.
A partir de las 02.00 horas de ayer se restableció la normalidad en el barrio, bajo la vigilancia de los agentes. Tras una tarde de domingo aparentemente en calma, la segunda noche de enfrentamientos empezó cuando un vecino que caminaba asustado por el barrio sufrió una caída accidental y precisó de atención sanitaria. La ambulancia que se trasladó al lugar fue recibida por numerosos subsaharianos que trataron de atacar al personal sanitario a pedradas y botellazos.
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