El narcotráfico pudo provocar el crimen, aunque los amigos niegan la relación de la víctima con la droga
La Voz de Galicia, , 08-09-2008La Guardia Civil mantuvo durante toda la jornada de ayer un dispositivo de seguridad para evitar nuevos incidentes. Fuentes del instituto armado informaron que el móvil del crimen con el que trabajan es un ajuste de cuentas por motivos de drogas.
La investigación por el homicidio sigue abierta, y se esperan próximas detenciones. Por el momento, los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local han procedido a la detención de A.?C., de 33 años de edad, y de P.?G. de 30 años, ambos naturales de Guinea Bissáu, de B.?O., de 31 años, de Nigeria y de E.?F., de 19 años, de Sudán, vecinos todos de Roquetas de Mar, por desórdenes públicos, atentado y resistencia grave a la autoridad. Los detenidos serán puestos en las próximas horas a disposición judicial.
Las reacciones a lo sucedido no se han hecho esperar. Al verse mezcladas dos etnias distintas, organizaciones no gubernamentales han salido al paso para desvincular los sucesos de cualquier brote xenófobo.
Los vecinos del barrio, por su parte, descartan que el origen de este tumulto esté en el tráfico de drogas, ya que aseguran que el joven que ha fallecido, que residía en España desde hace al menos tres años con su mujer y sus dos hijas, «no estaba metido en esos temas». En las inmediaciones del lugar del suceso – la calle Pedro Salinas – los compatriotas de O.?K., han contado a los periodistas que la víctima, empleado del campo, solo intervino en el enfrentamiento para apaciguar los ánimos. Sus amigos señalaron que se sienten «muy dolidos por un crimen tan cobarde» y «con ganas de encontrar al culpable».
El barrio de las 200 Viviendas está siendo conflictivo en los últimos tiempos. De hecho, el agricultor que falleció en el cuartel de la Guardia Civil de Roquetas en el verano del 2005 huía de esta barriada, donde supuestamente adquiría los estupefacientes que consumía.
Los numerosos vecinos del barrio que han narrado a los periodistas la batalla campal vivida la madrugada del domingo han asegurado que el inmueble ocupado por el supuesto homicida era un punto habitual de venta de drogas.
Durante estos altercados, los primeros agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil que se desplazaron a la zona al recibir el aviso del apuñalamiento no pudieron entrar en el lugar, tanto por las barricadas colocadas en los accesos a estas calles como por las pedradas y botellazos que recibían cuando trataban de adentrarse en ellas. La unidad antidisturbios necesitó cerca de dos horas para poner fin a los altercados y abrir el paso a los bomberos, que tampoco podían acceder al lugar por las pedradas que les lanzaban desde la calle y desde los tejados.
En el barrio, numerosos vecinos se han lanzado a las calles para intercambiar opiniones sobre lo ocurrido y ver de primera mano los desperfectos ocasionados durante los incidentes de la noche, aún visibles a plena luz del día, cuando las 200 Viviendas ha recobrado aparentemente la calma.
En el año 2000, la localidad cercana de El Ejido fue foco de una noticia similar por unos graves altercados desatados tras la muerte de una mujer de 26 años a manos de un ciudadano marroquí.
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