Los sindicatos agrarios ligan la supervivencia del campo a la contratación en origen
ABC, , 05-09-2008¿Quién recogerá mis naranjas? Ésta es la pregunta que se hacen ahora los agricultores de la Comunidad Valenciana que recibieron ayer, con sorpresa e incredulidad, el anuncio del ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, de eliminar o reducir los contratos en origen de inmigrantes para las campañas cosecheras con el objetivo de luchar contra el paro.
El objetivo del Gobierno es que los parados generados por la construcción vayan a la agricultura, algo que choca de bruces con la realidad puesto que son muy pocos tanto inmigrantes como españoles los que cambian el ladrillo por los aperos de labranza.
Y es que a pesar del espectacular aumento del paro durante este último año un 65,9% ha crecido entre los inmigrantes que residen en la Comunidad Valenciana las organizaciones agrarias siguen encontrando la gran parte de la mano de obra necesaria para recoger las cosechas en el extranjero. Sirva como demoledor ejemplo el dato facilitado ayer por la organización agraria La Unió-Coag: «El 95 por ciento de las cinco mil contrataciones de temporeros tramitadas este año provienen del extranjero».
Tan sólo un 5 por ciento de los temporeros han podido ser contratados a través del Servef, donde se inscriben los parados para buscar empleo. «La experiencia nos demuestra que los desempleados españoles o inmigrantes residentes en la Comunidad no siempre están dispuestos ni a desplazarse a otra zona ni a trabajar en la agricultura y por tanto hay que recurrir a la vía del contingente por contratación de origen», explican desde La Unió-Coag.
La nacionalidad colombiana es, junto a la polaca, a la que más recurre esta organización agraria para hacer efectivas sus contrataciones. De entrar en vigor la medida anunciada por el ministro Corbacho tendría que dejar de contratar a los ciudadanos suramericanos, no así los pertenecientes a países de la UE con libre tránsito de trabajadores. La duda se cierne a partir de 2009 sobre búlgaros y rumanos, ya que todavía no son considerados ciudadanos de la UE a efectos de libre desplazamiento por la zona de la UE. Si se extendiera la moratoria que impide su libre tránsito tampoco se podrían contratar para las faenas del campo.
«Impacto nefasto»
Con la vendimia a punto de iniciarse por tanto sus contrataciones ya se han efectuado, la duda se cierne ahora sobre la campaña de cítricos, nísperos, uva de mesa y aceituna y en las sucesivas en próximos años.
Tanto La Unió-Coag como AVA-Asaja señalan que «antes de eliminar la contratación de inmigrantes en origen, el Ministerio debería garantizar mano de obra suficiente para realizar las tareas agrícolas, principalmente las de recolección de las diferentes campañas».
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, advierte de que «la medida del Gobierno, de llevarse a cabo, tendría un impacto nefasto sobre la actividad agraria». Así, informa de que muchas de las cuadrillas contratadas están formadas «al cien por cien» por ciudadanos de origen extranjero extracomunitario.
Por su parte, el conseller de Inmigración, Rafael Blasco, aseguró que con la supresión de la contratación de inmigrantes en origen el ministro «trata de enmascarar la ineficacia del Gobierno central que continúa reculando día tras día por los efectos de una política de papeles para todos que en la anterior legislatura supuso la entrada de miles de inmigrantes ». Por ello, exigió una vez más, «un pacto de Estado en materia de inmigración».
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