-LOS ASALTANTES HUYERON A PIE-

Un joyero de Leganés muere degollado en un atraco

El Mundo, FLOR MOLLA, 31-08-2008

MADRID. - Con un tajo en el cuello. Así apareció ayer Salam, un joyero de 55 años, en su negocio de la avenida de Fuenlabrada tras ser degollado por dos atracadores que intentaban robar en su joyería de Leganés. Eran las 10.30 horas y Salam, español de origen iraquí, iba a abrir su negocio en el primer día después de las vacaciones, pero los asaltantes, de origen rumano, ya le estaban esperando. Segundos después de que entrara en la tienda, los ladrones irrumpieron en la joyería dispuestos a llevarse el botín de la caja fuerte. Al parecer, Salam opuso resistencia e intentó accionar la alarma que conecta directamente con la policía, pero no pudo. Los ladrones se pusieron nerviosos y lo mataron. Fue la dependienta de la floristería contigua la que al escuchar un ruido muy fuerte llamó a la policía. Para cerciorarse se había asomado a la tienda y había notado «algo raro», dijo a este periódico.


Los dos ladrones, uno rubio y otro de cabellos oscuros y «llenos de tatuajes», según varios testigos, portaban armas blancas y una mochila negra. Tras cometer presuntamente el asesinato huyeron a pie y «tranquilamente», según las mismas fuentes. Los ladrones no se llevaron nada de la caja fuerte, pero sí es probable que robaran algunos objetos que estaban en las vitrinas.


La policía recibió la llamada de la mujer alrededor de las 10.30 horas en la que se alertaba de una pelea o un robo en la joyería. Cuando los agentes llegaron al lugar de los hechos, todavía se creía que los sospechosos podían estar dentro del establecimiento, por eso actuaron con más cuidado.


El establecimiento no tenía cámaras pero sí contaba con medidas de seguridad, como el cierre automático de las puertas, por eso cuando la policía llegó estaba cerrada. Los agentes tuvieron que romper el cristal de la entrada para poder entrar. Al entrar en el negocio, los policías se toparon con el cuerpo del hombre ya fallecido.


Inmediatamente, llegó una unidad del Summa, que se encontró el cadáver con un tajo en el cuello producido por un arma blanca de gran tamaño, según fuentes policiales. Los médicos sólo pudieron confirmar la defunción.


A las 14.00 horas el cuerpo era trasladado al Instituto Anatómico Forense. Por su parte, la Policía Nacional continúa con las averiguaciones y el crimen está siendo investigado por el Grupo VI de Homicidios. No han confirmado si se trata de un atraco, aunque por el momento la policía sospecha que se trata de un robo.


Una persona muy querida


No era la primera vez que Salam sufría un atraco. Entraron a robarle dos veces y otras dos más le habían atracado. «Pero nunca con agresión», según el testimonio de un amigo suyo. En una ocasión los ladrones lo hicieron a través de un butrón desde la nombrada floristería. «Tenía un miedo terrible», decían sus amigos más allegados.


Todos los vecinos del barrio coinciden en lo mismo. «Era un hombre excepcional, una gran persona», comentaban ayer con tristeza.


Salam tenía mujer y dos hijos, de 18 y 21 años, y llevaban muchos años afincados en la localidad. «Era un bella persona, tenía muy buen corazón y nunca tuvo un problema con nadie», añadía Víctor, un amigo de la familia. «Cuando bajaba a comprar el pan me enteré de que el atraco era a la joyería de mi amigo», añadió.


Salam pertenecía a una familia de joyeros. Sus hermanos tenían otros negocios similares en la región, uno de ellos ubicado también en Leganés, en el Centro Comercial M – 40.


El Ayuntamiento de Leganés puso ayer a disposición de la familia el Servicio de Atención de las Víctimas formado por psicólogos, médicos y especialistas sanitarios, según informó el Consistorio. Este servicio se encuentra en la comisaría de la Policía Local, y ayer tuvieron que ser atendidos su mujer y sus dos hijos.


Hasta el lugar de los hechos también acudieron varios hermanos del joyero, que aunque era de origen iraquí, tenía nacionalidad española. «Llevaba 25 años en Leganés y era una persona muy querida y respetada por todos», aseguraron sus allegados. Al mismo tiempo, destacaron que «la familia está muy afectada».


El alcalde en funciones de Leganés, Miguel Fernández, habló con la familia y lamentó la «tremenda tragedia» que se produjo ayer. Además, les ofreció «el total apoyo del municipio». Asimismo mostró su indignación a los más allegados y pidió que prosigan con las investigaciones «para saber realmente todo lo que ha sucedido».


Por su parte, el portavoz del PP. en el Ayuntamiento, Jesús Gómez, condenó la muerte del joyero y pidió más seguridad para el municipio. A su vez, afirmó que en la Comunidad de Madrid falta más Policía Nacional e indicó que «no estaría mal que hubiera más agentes patrullando, para evitar actos como éstos».


En la opinión del portavoz del PP en Leganés, «no se puede permitir que haya 17 agentes de las BESCAM (Brigadas Especiales de Seguridad Ciudadana) haciendo tareas administrativas, en lugar de estar en la calle velando por los ciudadanos».

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