Las bandas argentinas son las más activas, especialistas en atracos a bancos y joyerías

ABC, 30-08-2008

CARLOS HIDALGO

MADRID. Son profesionales de la delincuencia más agresiva y que mayor alarma social provoca. No tienen miramientos. Y, cuando las cosas les van mal, no dudan en diversificar sus áreas de «negocio» e, incluso, saldar cuentas con otras bandas de un tiro en la sien. Así es cómo se las gasta el crimen organizado de origen suramericano que opera en Madrid. El Grupo I de la Brigada Provincial de Policía Judicial se encarga de investigar las fechorías de estos grupos, cuyo grueso lo conforman personas de cinco nacionalidades.

Los expertos lo tienen muy claro: los argentinos son los más activos y organizados. Su sofisticación les ha llevado a cometer asaltos tan alarmantes como los ocurridos en el centro comercial Plenilunio el pasado diciembre, donde se llevaron 300.000 euros de las sacas de unos vigilantes a los que encañonaron. También se les imputan los asaltos al centro comercial Tres Aguas, de Alcorcón, y a un furgón en la M – 40, así como a otro en Valladolid en mayo de 2007.

Al milímetro

Los grupos argentinos provienen de la ciudad de Córdoba. Su fuerte son los «palos» a joyerías, bancos y furgones blindados. Y lo preparan todo al milímetro. Llegan a España con visado de turista, de tres meses, y cuentan con infraestructura en nuestro país. Y compatriotas ya asentados en Madrid que les facilitan la logística, como las viviendas donde esconden sus armas, por ejemplo. Sus compinches, además, suelen ser los titulares de los coches que alquilan para moverse. Se trata, de cualquier manera, de bandas organizadas pequeñas, indican los expertos policiales.

Las bandas chilenas están especializadas en «cogotazos» – asaltos con violencia a clientes que salen con grandes cantidades de dinero de bancos – , atracos a entidades bancarias y robos con fuerza y por el método del escalo en viviendas. También, en ocasiones, les dan a las joyerías. Han atenuado la violencia en sus golpes y, sobre todo, se están moviendo en los asaltos a pisos.

Son grupos un tanto inestables, que se juntan y se separan, que hoy tienen un número de miembros y mañana reclutan a otros diferentes… «Todo depende de la necesidad económica», explica un agente. También tienen un carácter itinerante; no se mueven sólo por Madrid. En épocas estivales como ésta, suelen trasladarse a zonas costeras y turísticas.

Una característica común en estas dos primeras nacionalidades, chilenos y argentinos, es que se mueven por épocas. Ahora, por ejemplo, es invierno en ambos países, por lo que vienen a España para delinquir, colándose como turistas, entrando en vuelos no directos, sino haciendo escala y con documentación falsa de otro país. De este modo, llegan a Madrid para hacer su particular «campaña de verano», ponerse hasta las botas de dinero y regresan a sus respectivos países.

Ése era el caso de la llamada «banda de los explosivos», que cometió hasta diez atracos en entidades bancarias de Madrid y se hicieron con un botín de 200.000 euros. Colocaban falsos explosivos en las cristaleras de los bancos para ralentizar la acción de la Policía. Los dos argentinos, detenidos el pasado julio, acudían a nuestro país para cometer sus delitos y regresaban a Argentina, hasta la próxima.

Menos violencia

Los colombianos han atenuado mucho la violencia, según las fuentes consultadas. Los antiguos atracadores son ahora «descuideros», que normalmente se mueven en las puertas de los bancos. Es un método menos violento de «cogotazo», como el de la mancha. Los expertos creen que esta disminución de la violencia se debe a las penas de prisión, a que la mayoría están fichados y a la presión policial.

Sin embargo, siguen dándole al tráfico de estupefacientes. Las bandas de Bogotá asaltan a traficantes de cocaína y de hachís, para arrebatarles la droga. «Se han llegado a llevar camiones enteros de «chocolate»», nos explican.

A los delincuentes de la zona de Cali, a quienes les dio por los asaltos a viviendas, ahora se dedican también a robar a «narcos». Lo hacen con la «ayuda» de informadores de la otra banda. «Estos casos no se denuncian. Nadie denuncia. Se matan entre ellos», explican en la Policía. El hurto al descuido y el robo con fuerza son otros flancos delictivos a los que tampoco hacen ascos.

Los peruanos, al principio, eran muy inexpertos, los menos finos. Pero han aprendido de sus errores y se han organizado. Son las bandas más jóvenes, de hurteros, «cogoteros» y atracadores. Pero su especialidad es el robo por el método del «toque»: golpean un coche de gran cilindrada en la carretera y, cuando sus propietarios se apean, se los roban. Con esos vehículos perpetran sus robos.

La especialidad de los grupos conformados por dominicanos son los locutorios. Las razones son de diversa índole: por un lado, los regentan extranjeros que, en muchos casos, no tienen papeles, por lo que no denuncian; además, estos establecimientos abren hasta bien tarde y carecen de sistemas de seguridad.

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