¿Derechos humanos en la UE?

Diario de Noticias, por j. urroz domínguez, ion kepa soltxaga y abdlsattar abed (*) Miembros de Papeles Derechos Denontzat, 29-08-2008

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ASI 20 años después de la caída del muro de Berlín, la cultura de las deportaciones que parecía erradicada para siempre, vuelve a Europa. ¿En qué consiste? Se empieza convirtiendo a unos grupos sociales determinados en responsables de todos los males de la sociedad. Se sigue negando el reconocimiento y la condición de ciudadanos a las personas que la componen, es decir, se les rebaja su condición humana. Y se acaba proponiendo como solución el desplazamiento obligatorio de estas personas, ya sea para expulsarlas, ya sea para internarles en lugares piadosamente llamandos Centros de Internamiento para Inmigrantes (CIES). Esto ocurre hoy a la vista de todos, en una Europa que se erige como salvaguarda de los derechos humanos en todo el mundo.

Esta vez les toca el turno a los inmigrantes que consiguen llegar a nuestras tierras sin papeles. Si hasta ahora era difícil la situación de los sin papeles, en esta Europa supuestamente defensora de los derechos humanos, a partir de la aprobación de esta directiva la va a hacer más inhumana.

Los gobiernos de la UE (van a aprobar una directiva que acuerda nuevas medidas contra la población inmigrante sin papeles) con la excusa de armonizar políticas de expulsión. Las principales medidas acordadas serán:

1.- La ampliación a un periodo máximo de internamiento de las personas inmigrantes en razón de haber cometido una infracción administrativa de estancia irregular en el territorio europeo, hasta 18 meses. La legislación española establece un límite de 40 días en la actualidad.

2.- Certifica que, ante la falta de centros de internamiento, puedan ser ingresadas en prisiones, aunque se encuentren en módulos separados.

3.- Prevé el internamiento de menores de edad.

4.- La prohibición de los expulsados de volver a la UE en un periodo de cinco años (medida ya aplicada en el Estado español).

Nadie tiene el derecho de impedir el natural deseo de mejorar las condiciones de vida, de la ciudadanía de cualquier país. La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su preámbulo dice: “Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la carta su fe en los derechos fundamentales del hombre en la dignidad y en el valor de la persona humana y en la igualdad de los derechos de hombres y mujeres y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de su concepto más amplio de la libertad”.

La inmigración va a seguir existiendo mientras persista la desigualdad económica y social, así como las guerras y la persecución política, y se sigan violando los derechos humanos en los países de origen de la misma.

Por otro lado, la creación de la Europa fortaleza no hace más que crear vías migratorias más peligrosas y mortales, condenar al encierro y deportación a las personas que tan sólo han realizado una falta administrativa y además estandariza las garantías procesales a la baja sin comprometer de forma eficaz a los Estados, lo que en la práctica provoca un vergonzoso retroceso de los derechos humanos en Europa.

Manifestar nuestra protesta a esta directiva de la Unión Europea, contra los derechos humanos de las personas inmigrantes, nos parece un sano ejercicio de sensibilidad y de solidaridad hacia el colectivo de personas más desprotegido de Europa.

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