La comunidad musulmana se moviliza para repatriar el cadáver del joven senegalés
Conchi del Rey, amiga del fallecido, dice que Sherif Gai era «una bellísima persona y muy solidario»
El Correo, , 29-08-2008La comunidad musulmana de Nájera y su comarca ha iniciado una colecta para conseguir los fondos necesarios y poder repatriar el cuerpo de Sherif Gai, el joven senegalés muerto electrocutado en la tarde del miércoles, a su país de origen. Mohamed El Ghalid, miembro de dicha comunidad en esta ciudad y uno de los implicados en el proyecto para poder recaudar los cerca de 9.000 euros que puede costar el traslado del cadáver, señalaba ayer que «somos todos, musulmanes y pakistaníes, los que estamos involucrados en este tema humanitario. Hemos pedido ayuda a las mezquitas de toda España para que contribuyan y ya se está dejando dinero en la mezquita Rahman de esta ciudad y en el bar Virginia».
Conchi del Rey, propietaria de dicho bar, se mostraba sumamente afectada por la perdida del joven, ya que, desde que llegó hace dos años a Nájera procedente de Dakar capital de Senegal, ha mantenido una estrecha amistad con él y con otros de sus compañeros, prestándoles la ayuda e integrándolos en la sociedad najerina y dándoles a conocer nuestras costumbres y hábitos de vida.
Ella es, desde hace años, una especie de Teresa de Calcuta. En tiempo de vendimias se encarga de llevar al menos una comida al día a los temporeros que viven al aire libre. «Teniendo un bar, siempre me han respetado y jamás se han acercado a mi casa a pedir nada. Únicamente, cuando pasan al locutorio me dan los buenos días con educación», dice.
Según relataba, así fue como conoció al joven fallecido, del que dice que «fue una bellísima persona, solidario con los más desfavorecidos, a los que socorría con lo poco que tenía, educado y pacífico». Más adelante añadía que «llevaba aquí dos años, vivía en un piso de alquiler que le habíamos buscado, trabajaba esporádicamente en lo que salía aunque ahora no tenía trabajo y estaba pendiente de recibir los documentos de nacionalidad».
Ella misma confirmaba que Sherif le había dicho lo de las botas de fútbol, porque comprar unas nuevas era demasiado caro, y que intentó quitarle la idea de la cabeza diciéndole que era muy peligroso.
Según Conchi, el infortunado joven tiene dos hermanos, uno en Galicia y otro en Almería, que estaban ya de camino, así como un amigo en Tarragona y que también estaba a punto de llegar. De familia de pescadores, se trasladó en su propia patera la que usaban su padre y sus tíos para pescar, junto con varias personas más hasta Canarias. Tiene una hija de 4 años en su país y en Dakar también está su madre, bastante delicada de salud, a la que el joven enviaba dinero.
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