Los emigrantes también acompañaron procesión

El Universo, Sandra Ochoa, 21-08-2008

| CATAMAYO, Loja

En la ciudad de Loja miles de fieles recibieron la tarde de ayer la imagen de la Churonita.

A los 200 mil peregrinos que desde el pasado domingo acompañan a la Virgen de El Cisne, a lo largo de los 91,10 kilómetros que existen entre su santuario y la ciudad de Loja, se sumaron ayer otros 300 mil, en el último tramo.

Entre los peregrinos que llegaron de todas partes del Ecuador también estaban ecuatorianos residentes en otros países, con la intención de cumplir la promesa de la procesión.

Norma Terán, de 46 años, lojana de nacimiento, estuvo en la romería. Cumplió su promesa tras nueve años de ausencia y de residir en Madrid, España, donde se casó con el español Antonio Sánchez, a quien convenció de acompañarle en el peregrinaje, pese a las once horas de viaje del día anterior.

Cuando esta ecuatoriana emigró, lo hizo con la intención de especializarse como ingeniera comercial por dos años y regresar; pero se enamoró, se casó y ahora tiene una empresa de reparto de periódicos. “La Virgen es milagrosa, me ayudó a conseguir una visa, trabajo y un buen hogar, estoy feliz de poder cumplir mi promesa después de tanto tiempo”, dijo.

También Victoria González y su hija Fernanda Carpio esperaron 13 años para cumplir la promesa de peregrinar junto a la Virgen, ya que ese fue el tiempo que tardó en legalizar su residencia en Inglaterra.

Residen en Londres, y mientras la madre trabaja en una empresa de mantenimiento de oficinas, la hija es traductora y ayuda a latinos a legalizar sus documentos.

“Este trabajo y los contactos que son necesarios los conseguí luego de sufrir un par de años, sin vivienda y sin documentos, pero todo fue porque la Virgencita de El Cisne me ayudó”, dice Carpio, quien se fue como turista cuando tenía 16 años.

Hoy, a sus 30 años de edad, Carpio trajo a la peregrinación a sus dos hijos: Chrismary y Jorge, ciudadanos ingleses, para que conozcan la tierra natal de sus progenitores y para enseñarles a ellos también la devoción en la Virgen.

“Cuando lleguemos a Ecuador y veas a toda esa gente desfilando junto a la Virgencita y te cuente a sus pies (de la imagen) todo lo que ella hizo por mí, vas a entender mi fe”, repite González, como la frase que le decía a su nieta antes de venir.

TEXTUALES: Romeriante

Norma Terán
ECUATORIANA RESIDENTE EN MADRID
“La Virgen es milagrosa, me ayudó a conseguir una visa, trabajo y un buen hogar, estoy feliz de poder cumplir mi promesa”.

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