Exigen investigar la muerte de migrante
La Prensa Gráfica, , 21-08-2008El guatemalteco Manuel Espina murió en un confuso incidente a manos de un policía. Vecinos y autoridades exigen respuestas.
La Policía del condado de Prince George’s, Maryland, enfrenta una situación complicada, luego de la muerte de un inmigrante guatemalteco a manos de un agente que trabajaba como guardia privado, pero con su uniforme reglamentario.
Desde hace años, un número cada vez más alto de policías trabajan horas extra como guardias privados usando su uniforme con la autorización de la Policía, en un esfuerzo por mejorar la presencia en zonas de alto índice delictivo.
El sábado en la noche, Steven Jackson patrullaba los pasillos de un edificio de apartamentos en Langley Park, cuando respondió a una llamada por supuesta violencia doméstica en el hogar de Manuel de Jesús Espina, de 43 años.
Ambos hombres forcejearon en el pasillo del edificio. Una vecina, Elvia Rivera, abrió la puerta para ver qué sucedía. En la forcejeo, el agente y Espina entraron en el apartamento de la mujer, en donde también se encontraba la madre de esta, María Gómez.
Según el reporte de Jackson, Espina intentó arrebatarle su macana, por lo que temió por su vida y decidió dispararle en el tórax. Pero ya le había propinado varios golpes y le había rociado de gas pimienta.
Pero tanto Elvia como su madre aseguraron al periódico The Washington Post que su vecino no intentó tomar la macana. “Estaba en el suelo, con una mano esposada y la otra libre, con los ojos enrojecidos, no sé si por el gas o por sangre”, relató la mujer. Su madre confirmó el relato: “Vi por la mirilla de la puerta que un hombre le estaba dando palos a Manuel en el pasillo”.
“Manuel ya no podía oponer resistencia cuando le disparó”, manifestó Elvia.
El hijo del fallecido, Manuel Espina, de 26 años, entró y comenzó a gritarle al agente que había matado a su padre e intentó resucitarlo; sin embargo, el agente lo arrestó.
Investigación
Oficiales electos del condado de Prince George’s, como el delegado estatal Víctor Ramírez y el concejal William Campos (ambos de origen salvadoreño), exigieron una investigación exhaustiva.
“Es preocupante, porque con casos como estos se pierde la confianza de la comunidad en la Policía”, señaló Ramírez.
Las ciudades de Langley Park, Hyattsville y Takoma Park son zonas de alta población hispana, y también son de las zonas con mayores índices delictivos del área de la capital estadounidense.
La Policía del condado ha sido criticada con anterioridad por no tener suficientes elementos ni agentes bilingües que puedan atender mejor a la comunidad.
Gustavo Torres, el director de Casa de Maryland, una de las organizaciones más activas en la defensa de los derechos de los inmigrantes en el área, dijo que “los oficiales policiales juegan un rol crítico, si ellos abusan de su poder, la comunidad no confiará más en ellos”.
Vecinos del edificio donde ocurrió la muerte de Espina expresaron que la Policía es usualmente dura en esa zona.
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