A vueltas con el racismo

UN SECTOR DE LA PRENSA INGLESA ACUSA A LA SELECCION ESPAÑOLA DE XENOFOBA POR UN ANUNCIO DONDE SE IMITA LA FISONOMIA DE LOS CHINOS

El Mundo, EDUARDO SUAREZ. Corresponsal, 13-08-2008

LONDRES.- La selección española de baloncesto se vio ayer de pronto atrapada en los equívocos de la corrección política. El casus belli fue una imagen tomada para la campaña de uno de sus patrocinadores, en la que los jugadores interpretaban la inofensiva gracieta de posar con los ojos rasgados.

La foto no ha provocado terremotos en las cancillerías. Hasta la fecha no se ha registrado la protesta de ninguno de los países asiáticos y la firma china Li Ning que patrocina también a la selección ha dado el visto bueno al anuncio. Circunstancias que no han sido sin embargo suficientes para un sector de la prensa internacional, que se ha hecho eco del anuncio de marras y lo ha caracterizado como la prueba del eterno retorno de la España negra.

La espita la abrió el lunes el diario The Guardian. En concreto su periodista Sid Lowe, que destapaba la foto en un artículo breve pero venenoso. Lowe daba cuenta de las circunstancias de la campaña y presupone sin pruebas que ofenderá a los chinos: «El anuncio no se ha hecho con intención de ofender, pero que los chinos lo entiendan así es un asunto muy diferente y es probable que provocará más críticas en un momento delicado para el deporte español».

Porque la pluma de Lowe vincula por supuesto la foto a las probabilidades de España de albergar los Juegos: «El no reconocer las consecuencias potenciales del anuncio es extraño teniendo en cuenta los problemas que España ha tenido en asuntos raciales y el deseo constante del COE por organizar los Juegos Olímpicos en 2016 o en 2020».

Como no podía ser menos, Lowe se refiere a los ejemplos que han emponzoñado las relaciones deportivas hispanobritánicas en los últimos años. El primero, por supuesto, la diarrea verbal de Luis Aragonés, cuando trató de motivar a Reyes diciéndole aquello de que «el negro no corre más que el gitano». Pero también los gruñidos en el Bernabéu a diversos jugadores negros de la selección inglesa Defoe, Cole y Wright-Phillips y la tormenta diplomática por las burlas en Montmeló contra el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton.

Como si no fuera mezclar churras con merinas, recogió el testigo de Lowe The New York Times, que reprodujo ayer la polémica en uno de sus blogs olímpicos. Robert Mackey considera el anuncio racista y reproduce los comentarios de uno de los enviados especiales del diario, Peter Thamel, que vincula la foto a la conducta de los aficionados chinos: «Las multitudes chinas, casi siempre sedadas, abuchearon ayer vigorosamente al equipo español. No se sabe si su reacción tenía o no algo que ver con la fotografía insensible en la que los españoles parecían mofarse de la gente de ascendencia asiática tirando hacia atrás de la piel de sus sienes».

«Sin duda», apostilla, «es así como los ejecutivos de la mercadotecnia española creen que deben promocionar sus productos: a base de discriminación abierta».

Los jugadores y la Federación intentaron calmar la controversia ayer. El primero José Manuel Calderón, que aprovechó su blog en elmundo.es para reiterar su respeto por las gentes de Asia. También el responsable de prensa de la Federación, Roberto Hernández, que afirmó que la firma china Li Ning propiedad del gimnasta que encendió el pebetero durante la ceremonia inaugural del viernes pasado había dado el visto bueno al anuncio.

Anoche los foros de Internet echaban humo. «Si los Juegos fueran en Johannesburgo», decía uno, «los españoles se habrían pintado la cara de negro y habrían posado con una piel de león». A lo que otro espetaba: «El anuncio no es racista. Sólo los racistas ven racismo en lo inofensivo».

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