El Gobierno de Berlusconi saca al Ejército a patrullar por las calles
El Periodico, , 05-08-2008Al fin llegaron. Después de semanas de promesas, aplausos y polémicas, los primeros militares salieron ayer de patrulla por las calles de varias ciudades italianas, junto con carabineros y policía nacional. Ignazio La Russa, ministro de Defensa, explicó que la medida pretende “dar a los ciudadanos una mayor percepción de seguridad” y quiso saludar personalmente a una de las primeras patrullas en servicio en Milán. En la capital del norte salieron 150 soldados, 400 en Roma, 50 en Palermo, 90 en Bari y 76 en Turín. Durante esta semana se incorporarán otros militares hasta llegar a un total de 3.000.
Una parte sustituirá a las fuerzas del orden en la vigilancia de los lugares sensibles (embajadas y templos), otra integrará patrullas mixtas en las zonas más populares y un tercer grupo vigilará los perímetros de los 19 centros nacionales de acogida de inmigrantes clandestinos.
Tras una polémica pública de dos días, Defensa e Interior acordaron que en el centro de Roma no habrá militares, “para que no interfieran en la vida diaria de los ciudadanos”, explicó el alcalde romano, Gianni Alemanno. Sin embargo, algunos medios italianos interpretaron que la decisión pretende no ahuyentar a los turistas y dar una mala impresión a nivel internacional.
La primera víctima de la operación Mayor Seguridad, prometida por los conservadores en la campaña electoral, fue un joven rumano en la estación de metro de Anagnina, final y comienzo de una de las dos líneas subterráneas de la capital. Una anciana se acercó a la patrulla mixta: “Aquel joven acaba de robarme el bolso”, dijo. Dos militares y un policía le cazaron en una carrera.
BIENVENIDA
“Más personal significa más seguridad”, comentaron algunos milaneses. Padua os ama, rezaba una pancarta de bienvenida a los militares. “No pretendemos haber resuelto los problemas, pero estamos en buen camino”, subrayó el ministro La Russa. “Manos a la obra contra delincuentes y clandestinos para que venzan por doquier la ley y el orden”, insistió Maurizio Gasparri, jefe de los senadores conservadores. “Parece un teatro de guerra, que me recuerda tiempos tristes y lejanos”, comentó un turista británico en la basílica de San Juan, a la vista de los militares. Su esposa, sin embargo, afirmó que se sentiría “más tranquila” durante sus vacaciones en la capital italiana.
La oposición progresista considera que la medida del Gobierno conservador es una “fachada”, incongruente y contradictorio con el recorte de tres millones de euros del presupuesto de las fuerzas del orden. “Tengo demasiado respeto por los militares como para verles en el papel de extras de Cinecittà”, dijo Antonio Di Pietro, líder del partido Italia de los Valores (IdV)
(Puede haber caducado)