Mandela, un legado sin sucesor

ABC, 19-07-2008

AP

Estudiantes surafricanos celebran el 90 cumpleaños de Nelson Mandela y el aniversario de su escuela

POR EDUARDO S. MOLANO

MADRID. «Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar». Estas palabras, pronunciadas por Nelson Mandela, definen a la perfección la actual situación a la que se enfrenta el legado del ex presidente surafricano.

El Gobierno de Pretoria ha intentado, durante los actos de homenaje del 90 aniversario del «hijo de la nación», verter una cortina de humo al caos de corrupción que sufre el partido gobernante, el Congreso Nacional Africano (CNA). Unos escándalos que el presidente del país, Thiabo Mbeki, se muestra incapaz de solventar.

«Me siento honrado y agradezco que quieran celebrar el cumpleaños de un hombre mayor pensionado, que ya no tiene ni poder ni influencia», reconoció un emocionado Mandela, ayer, en la intimidad de su pueblo ancestral, Qunu, un lugar donde el mandatario es conocido por el simple nombre de su clan, Madiba.

El ex presidente también tuvo palabras de apoyo para los pobres de su país. «La pobreza asola a nuestra gente. Si eres pobre, no vivirás mucho tiempo», dijo. «Hay mucha gente en Suráfrica que es rica, y que puede compartir esas riquezas con quienes no son tan afortunados, con quienes no fueron capaces de vencer a la pobreza». El país ha visto como, en los últimos años, cientos de ciudadanos blancos «desilusionados» con la crisis económica que sufre el país han emigrado a Europa. Una crisis que podría incluso provocar el cambio de sede de la mayor esperanza del país: el Mundial de Fútbol de 2010. Un proyecto personal de Mandela, al que la comunidad internacional ya ha mostrado sus reticencias.

Una vida contra el apartheid

La historia de Mandela es la historia del último siglo surafricano. En 1964, el mandatario fue condenado a cadena perpetua por alta traición, acusado de preparar un levantamiento armado contra la población blanca – y clase dominante del país. Las acciones emprendidas por Mandela contra la segregación racial en su país le llevaron a pasar 27 años en la cárcel – de los cuales pasó 17 como el prisionero número 466/64 en la isla de Robben Island – , hasta que fue liberado en 1990. Pese a su privación de libertad, siempre estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia y durante todo ese tiempo se convirtió en la figura más conocida de la lucha contra el apartheid. Un convicción que le valió, en 1993, el premio Nobel de la Paz, junto al presidente surafricano Willem de Klerk.

Pero el acontecimiento que forjó el carácter de Mandela fue el asesinato del líder del CNA Chris Hani en 1993. Si Mandela hubiera llamado a la insurrección, ésta habría sido imparable. Sin embargo, pidió calma a las enfervorecidas masas.

El proyecto político de Mandela tuvo su culminación el 9 de mayo de 1994, al lograr la victoria en las primeras elecciones libres tras el fin de la segregación racial y ser elegido presidente por la Asamblea Nacional.

Pero la biografía de Mandela continuó plagada de momentos agridulces. En 2005, Makgatho Mandela, de 54 años e hijo varón del ex mandatario, falleció de sida, enfermedad contra la que desde ese momento Mandela abrió una encarnizada batalla.

Mbeki, una oportunidad perdida

Su sucesor, Thiabo Mbeki, elegido en 1999, no podría haber cumplido de forma más diferente su legado en la historia.

«Todos como surafricanos brillamos a la luz de la fama en parte porque estuvimos sobre sus hombros y los de otros gigantes», reconoció ayer Mbeki, Una luz que parece incapaz de soportar.

Pese a pertenecer a la misma tribu que Mandela, Xhosa, las diferencias son notables. De carácter reservado, Mbeki permanece alejado de la carismática personalidad de su predecesor. De igual forma, la polémica ha sido la nota dominante de la biografía del actual presidente. En abril de 2000, defendió a un grupo de científicos disidentes que sostenían que el VIH no es la causa del sida.

Pero sus disparates públicos no han quedado reducidos tan sólo a temas de índole científico. Su ambigua política respecto al dictador de Zimbabue, Robert Mugabe, ha provocado el rechazo de las organizaciones humanitarias que piden una mayor presión política contra el Gobierno de Harare.

De igual forma, las acusaciones de corrupción que recaen sobre el CNA, y su presidente, Jacob Zuma, pueden impedir que éste se convierta en el tercer presidente negro de la nación. Una situación que algunos analistas señalan que podría provocar la perdida del legado de Mandela para siempre. Pero como reconoce el mandatario: «En la vida todo parece imposible, hasta que se consigue».

Nueve décadas de lucha

1918: Nace en Mvezo (Suráfrica)

1964: Sentenciado a cadena perpetua por «alta traición»

1990: Liberado de prisión

1993 : Gana el Nobel de la Paz

1994: Elegido el primer presidente negro de Suráfrica

2004: Se retira de la vida pública

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