Compatriota logra que le devuelvan residencia EUA

La Prensa Gráfica, Milena Varón, 18-07-2008

Pone fin a 12 años de visitas a cortes de migración

Doce años le tomó al compatriota Óscar Ramos Reyes, de 30 años, evitar una deportación desde Estados Unidos y recuperar su residencia permanente.

Junto al abogado Edgardo Quintanilla, el connacional salió ayer con una gran sonrisa de la Corte de Inmigración en Los Ángeles, donde su caso estuvo desde 1996, y la que tuvo que visitar para atender al menos 30 audiencias.

“Por fin me siento libre, fue muy larga la espera pero lo logramos, casi no lo puedo creer”, fue la reacción de Ramos.

El joven llegó a Estados Unidos cuando tenía nueve años. Logró legalizar su situación gracias a su madre, pero todo eso se perdió cuando se enredó en un incidente con la Policía. Ramos decidió declararse culpable de disparar un arma sin saber las consecuencias que traería a su estatus legal.

En medio de las frustraciones y con la amarga experiencia que le dejó un juez en 2000, al negarle por primera vez el pedido de cancelar la deportación, Ramos se incorporó a la Marina y prestó servicio en Iraq.

Aunque inicialmente este hecho no le favoreció, ayer inclinó la balanza a su favor. “La juez consideró que sería injusto deportar a alguien que había servido a la patria”, indicó Quintanilla.

Además del buen comportamiento y de su servicio en Iraq, el connacional sumó a su defensa el hecho de que está casado con una ciudadana y es un padre responsable de tres niños nacidos en Estados Unidos.

El tiempo normal para que un caso que llega a la Corte de Inmigración se resuelva es de 12 meses, pero diversas circunstancias hacen que este período se pueda extender, como el caso de Ramos, más de una década. Según Quintanilla, el cambio de leyes y de las decisiones de los circuitos y la Corte Suprema, pueden incidir directamente en los procesos. Para Ramos, una ley aprobada en 2000 y que permitía a una persona pedir un perdón le sirvió como argumento para luchar en la Corte de Apelaciones el proceso y lograr que su archivo fuera regresado a la Corte de Inmigración en Los Ángeles.

Aunque la lucha se ganó ahora, Ramos buscará que se le otorgue la ciudadanía, lo que se lograría con un perdón expedido por el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)