Buscan a parientes de niña interna en casa hogar

La Prensa Gráfica, Flor Lazo, 16-07-2008

La madre y la abuela de la niña emigraron hacia Estados Unidos y dejaron a la pequeña con una amiga, quien supuestamente maltrataba a la menor.

La pequeña Keiry Tatiana Ríos Granados, de cinco años, sonríe con la frescura e inocencia que solo se tiene a esa edad. Su carita se ilumina cuando platica sobre la Aldea San Antonio de San Miguel, su nuevo hogar: un lugar con muchos niños, donde canta, baila y juega.

A pesar de su aparente felicidad, Keiry mantiene frescos los recuerdos de cuando hacía labores domésticas no aptas para una niña que aún conserva sus dientes de leche. “Me tocaba ir al molino y después ayudaba a hacer tortillas”, cuenta.

Hace poco menos de un mes, la niña vivía en el caserío Los Granados, del cantón Valle Nuevo, en San Carlos (Morazán), junto a una mujer de 57 años que recibió el encargo de cuidarla.

Al parecer, la madre y la abuela de la pequeña emigraron hacia Estados Unidos y confiaron la niña a una amiga.

Carlos Guevara, delegado del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (ISNA) de Morazán, comentó que Keiry permaneció junto a su cuidadora más de tres años. Luego de este período, la mujer llegó hasta la Procuraduría de San Francisco Gotera para solicitar que le dieran a la pequeña en adopción.

“Doña María G. dijo que se quería quedar con la niña. Pero necesitaba un documento que hiciera constar que si regresaban la madre y la abuela le tenían que dar el dinero que ella gastó en su manutención”, explicó Guevara.

Tras indagar con vecinos de la comunidad, los inspectores del ISNA decidieron que la niña sería remitida a una casa hogar, mientras aparece alguno de sus verdaderos parientes.


Más casos

El ISNA reporta otros dos menores que fueron abandonados por sus padres en distintos lugares. El primero es el caso de Rosa María Guevara, una bebé de un mes y medio que permanece ingresada en un hospital de San Francisco Gotera. La niña fue internada hace dos semana con un cuadro de bronquitis aguda, agravada con desnutrición.

Las autoridades decidieron quedarse con ella debido a que la madre, Juana Evangelina Guevara, padece retardo mental. El segundo caso es el de una niña de cinco años que sufre minusvalía y fue remitida hacia uno de los Centros de Atención Integral del ISNA capitalino. La menor es hondureña y fue abandonada por su padre; debido a esto, es necesario su repatriación hacia la casa de sus parientes.

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