LA CARRERA HACIA LA CASA BLANCA

Obama exige a los negros una vida más responsable

El candidato responde a las críticas que le hizo Jesse Jackson

La Vanguardia, USEBIO VAL - Washington. Corresponsal , 16-07-2008

Barack Obama, por biografía y por mentalidad, no es un líder afroamericano convencional. No sólo porque su madre era blanca, sino porque pertenece a una nueva generación, crecida después de la gran lucha por los derechos civiles. De ahí que se sienta más cómodo para huir de la tentación del victimismo y para exigir a los ciudadanos negros que asuman más responsabilidad por su propio futuro y por el bienestar de sus familias y de sus comunidades.

Había expectación, en la noche del lunes en Cincinnati (Ohio), por el discurso de Obama ante la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP), una organización casi centenaria, la más antigua e importante entre las que han promovido los derechos de la minoría negra en Estados Unidos.

Días atrás, el reverendo Jesse Jackson hizo un comentario soez sobre Obama que levantó controversia. “Le voy a cortar las pelotas”, dijo en una entrevista televisada, pensando que el micrófono estaba apagado. El ex aspirante a la nominación presidencial y antiguo colaborador de Martin Luther King se quejaba de algunas actitudes de Obama, entre ellas la de ser demasiado severo con los negros, de hablarles en un tono condescendiente y de infravalorarlos.

Algunos atribuyen el enfado de Jackson y de otros líderes negros a un mal disimulado sentimiento de envidia. A pesar del orgullo que sienten por el éxito de Obama y de que le apoyan en su intento de conquistar la Casa Blanca, hay en su foro interno una cierta amargura al ver que ellos, que tanto combatieron, han quedado relegados de la atención pública.

Sensible a esta realidad, Obama rindió homenaje en Cincinnati a quienes le precedieron en la lucha, a esos “gigantes del pasado estadounidense”. Clamó contra las “barreras del prejuicio” que siguen existiendo y pidió una “justicia económica” que acompañe y complete la igualdad de derechos. Pero, a la vez, insistió en pedir responsabilidad individual a los negros. “Sí, tenemos que demandar más responsabilidad a Washington – dijo-. Sí, tenemos que demandar más responsabilidad a Wall Street. Pero también debemos demandar más responsabilidad a nosotros mismos”. En alusión a Jesse Jackson, Obama agregó: “Ya sé que algunos dicen que he sido demasiado duro con la gente sobre eso de la responsabilidad. Pero no voy a parar de hablar de ello, porque creo que, a fin de cuentas, no importa cuánto dinero invirtamos en nuestras comunidades o cuántos planes de diez puntos propongamos o cuántos programas gubernamentales lancemos, ninguno mejorará nada si no asumimos la responsabilidad por nuestras propias vidas”.

Obama se refirió al esfuerzo que deben hacer las familias negras hacia los niños, en atención y de hábitos. Es un tema recurrente del senador. Le preocupa la alta tasa de desestructuración familiar, en especial la ausencia de la figura paterna. Él mismo, que fue abandonado por su padre – inmigrante keniano- cuando tenía dos años, se pone como ejemplo. El candidato pidió “que se empiece por dar la guía que nuestros hijos necesitan, apagando el televisor, apartando los videojuegos, asistiendo a las reuniones entre padres y profesores, ayudando a nuestros hijos con los deberes, dándoles buen ejemplo”. En la misma línea de elevar el listón moral, puso énfasis en que “se les diga a nuestras hijas que nunca decidan lo que valen en función de las imágenes de televisión, que se enseñe a nuestros hijos a tratar a las mujeres con respeto y que se den cuenta de que la responsabilidad no termina con la concepción, que lo que los hace hombres no es la capacidad de tener un hijo sino el coraje de criarlo”.

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