España pedirá ayuda a Marruecos para cerrar la nueva vía de la inmigración ilegal
- Según el CNI, unos 4.000 subsaharianos esperan en Nador y Alhucemas la oportunidad para viajar a las costas andaluzas
Diario de Navarra, , 15-07-2008Alfredo Pérez Rubalcaba viaja mañana a Rabat para presionar a las autoridades marroquíes a fin de que intensifiquen el control de sus costas mediterráneas orientales, que en los últimos meses se han convertido en el punto de partida hacia Andalucía de cientos de inmigrantes ilegales.
Esta nueva, o más bien resucitada, ruta de la inmigración clandestina hacia las playas de Málaga, Granada y Almería a través del mar de Alborán ha costado la vida a, al menos, 29 personas la pasada semana, aunque se teme que su número podría ser mayor.
El Gobierno de Madrid está dispuesto a brindar apoyo logístico y material a las autoridades de Rabat para que impidan la partida de más pateras desde los puertos de Nador y Alhucemas, o desde cabo de Ras Kebdana, donde los servicios de Inteligencia españoles aseguran que las mafias han establecido desde principio de año sus bases.
Esta ruta, explicaron ayer responsables de la lucha contra la inmigración de la Guardia Civil, en realidad no es nueva. Ya fue muy utilizada por las mafias a finales de la década de 1990, cuando el Sistema de Vigilancia Exterior (SIVE) blindó las aguas del Estrecho de Gibraltar. Desde 2005, la presión inmigratoria se trasladó a Canarias, con la llegada de cayucos desde Senegal y Mauritania.
Por el mar de Alborán
El Gobierno español está especialmente preocupado por la situación en el este del litoral marroquí, ya que varios informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertaron en mayo y junio sobre la delicada situación en esa zona. En esa región, según las organizaciones sociales, puede haber varios miles de subsaharianos (entre 4.000 y 6.000) a la espera de dar el salto a la península y arriesgarse a cruzar las 80 o 100 millas náuticas de travesía por el mar de Alborán hasta alcanzar las costas de Andalucía oriental. Un trayecto alejado de las vías comerciales en un área que, a pesar del verano, ha sufrido varios temporales en las últimas semanas.
Interior también está dispuesto a ofrecer ayuda a las fuerzas policiales y militares de Marruecos para intentar impermeabilizar la frontera norte con Argelia, la penúltima escala de nigerianos, senegaleses, malienses, gambianos, chadianos e, incluso, sudaneses. Miles de subsaharianos se esconden en los bosques argelinos para saltar a Oujda. En esta ciudad marroquí, la pasada semana se reunió Rodríguez Zapatero con el rey Mohamed VI
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