4.000 subsaharianos aguardan para saltar desde Marruecos

Las mafias han quitado a los patrones de las pateras: si la Policía no tiene a quien detener, no hay hilo del que tirar

El Correo, CARLOS MORÁN/QUICO CHIRINO GRANADA, 11-07-2008

Cuatro mil inmigrantes aguardan en el norte de Marruecos su oportunidad para dar el salto a Andalucía. Son subsaharianos y malviven en la región de Oujda, donde, coincidencias del destino, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene previsto reunirse hoy con Mohamed VI, el monarca alauita.
Son cuatro mil desdichados que han sufrido toda clase de desventuras para llegar a Oujda, cuyas playas están estratégicamente situadas frente a las provincias de Almería y Granada. Es la cifra que maneja la Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía. El cálculo no es caprichoso: está basado en la experiencia de los propios activistas, que han visitado las ‘zonas calientes’. Rafael Lara es uno de ellos. Está convencido de que los naufragios y las muertes no frenarán las travesías clandestinas. «Por supuesto y por desgracia, esto va a continuar. Los inmigrantes subsaharianos conocen cómo se vive en Occidente mientras ellos han de conformarse con un euro al día», explica Lara, que ha visitado Mali, Camerún y otras naciones africanas ‘exportadoras’ de seres humanos.
Allí ha visto las calles atestadas de ‘granos’, jóvenes forzados a mantenerse ociosos, mano sobre mano a todas horas de todos sus días. «Les llaman ‘granos’ porque se pasan todo el tiempo tomando café: no hay más que hacer. Y son miles», aclara. Cuando se cansan de esa nada cotidiana y logran reunir un puñado de euros, se lanzan a recorrer el espinazo de África. Lo normal es hacerlo en los volquetes de camiones destartalados, pero también hay quien lo intenta a pie. Si sobreviven a los inhóspitos pedregales del Sahél un territorio lunar incompatible con la vida, podrán aspirar a tener un rincón en una frágil lancha neumática que, con suerte, les llevará hasta una playa andaluza.
Antes, los ‘granos’ habrán esperado su oportunidad en tierras marroquíes. «Nuestra última estimación es que hay alrededor de cuatro o cinco mil subsaharianos en la zona de Oujda, que es la que va a visitar el presidente Zapatero. Si se acerca hasta la universidad, podrá ver a estas personas: allí están atendidas por algunas ONG».
El cálculo de Pro Derechos Humanos no parece disparatado, sobre todo si se tiene en cuenta que las propias autoridades marroquíes admiten que en su país hay unos 15.000 extranjeros en tránsito. Ninguna fuente policial o gubernativa de España se atrevió a aportar una cifra: dicen que es imposible saberlo, pero también hablan de «miles».
No obstante el fenómeno de las pateras ya es casi exclusivamente cosa de subsaharianos. Las mafias les prefieren porque están más desesperados y son más vulnerables. Viajan sin patrón, lo que representa una ventaja para los delincuentes: se garantizan la impunidad. Si la Policía no tiene a quien detener, no habrá hilo del que tirar. Además, se ahorran un salario.

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