La Unión Europea está nerviosa

Gara, 07-07-2008

De entrada, Nicolas Sarkozy se ha empeñado en acuñar un término que tiene una lectura perversa: «Inmigración deseada», con lo que da a entender que la Unión Europea quiere distinguir entre «ciudadanos europeos» e «indeseables». Una gran aportación de Sarkozy a la «idea europea». La sistematización de los centros de detención y de las expulsiones no soluciona nada. Los flujos de población no desaparecerán por mucho que la Unión insista en armonizar y comunitarizar sus políticas en la peor dirección posible.

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