Bolivia recuerda que hasta el Papa está en contra de la directiva sobre inmigración de la UE
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 03-07-2008Denuncian que las restricciones afectan a los sectores más vulnerables como mujeres y niños y alientan la xenofobia
la paz. El ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, recordó ayer en París que hasta el papa Benedicto XVI pidió que la llamada directiva de retorno de la Unión Europea (UE) no fuese aprobada como se presentó.
“Reconocemos que la UE puede tomar medidas de manera soberana, pero no aceptamos que esas medidas lesionen a menores”, señaló el canciller boliviano en una rueda de prensa en la que añadió que los hijos de inmigrantes irregulares en Europa “se despiden de sus padres en la mañana y no saben si van a volver a casa en la tarde”.
Estas afirmaciones resumen la postura manifestada por los países que partiparon en la cumbre del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Bolivia, Chile, Ecuador, Perú y Colombia).
Todos estos países firmaron una declaración conjunta en la que manifiestan su “rechazo” a la directiva y reivindican los positivos aportes de sus migrantes a los países europeos.
Entre otras medidas, la directiva europea – que entrará en vigor en 2010 – establece que los inmigrantes en condición irregular, incluidos los menores, pueden ser detenidos hasta por seis meses, prorrogables por doce más, mientras se tramita su expulsión de Europa, a donde no podrán regresar en cinco años.
Los presidentes del Mercosur “rechazan” cualquier intento de criminalización de la migración irregular y la adopción de políticas migratorias restrictivas, en particular hacia los sectores más vulnerables, como las mujeres y los niños, señala la declaración de Mercosur.
Asimismo, defienden la necesidad de luchar contra el racismo, la discriminación, la xenofobia y otras formas de intolerancia.
El término “rechazo” fue incluido en la declaración del Mercosur a propuesta del presidente de Bolivia, Evo Morales, en sustitución de la versión inicial, que expresaba la “profunda preocupación” de los mandatarios por la directiva europea.
(Puede haber caducado)