El ministro italiano de Interior quiere 'fichar' a todos los gitanos
El Mundo, , 30-06-2008Criticado desde todos los sectores políticos y sociales, el plan incluye tomar huellas a los niños La Iglesia ha puesto el grito en el cielo, las ONG se han escandalizado, la UE se opone… Hasta varios exponentes del centroderecha han ventilado sus reservas. Pero el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni, se muestra decidido a seguir adelante con su controvertido plan de tomar las huellas dactilares de todos los gitanos de Italia, incluidos los menores de edad. Argumenta que tener fichados a los 130.000 gitanos que se calcula que viven en Italia (y la mitad de los cuales tienen nacionalidad italiana) servirá para luchar contra la mendicidad y la explotación de menores. Pero la idea ha desencadenado un alud de protestas.
«Se trata de una propuesta xenófoba», denuncia la Conferencia Episcopal Italiana, al tiempo que advierte del clima de discriminación racial que se respira en Italia. «Es una medida claramente inconstitucional», sentencia a coro la oposición de centroizquierda. «Para que fuera legal y moralmente justa habría que tomar las huellas de todos los menores, incluidos los italianos. Pero, sobre todo, los niños no pueden y no deben ser tratados como adultos», señala Unicef a través de su presidente en Italia, Vicenzo Spadafora.
También en de la coalición de centroderecha liderada por Berlusconi son muchos los que se desmarcan de la propuesta de Maroni. «De la misma manera que no se toman las huellas digitales a los menores italianos, no veo por qué motivo se han de tomar a los niños gitanos», afirma el delegado del Gobierno en Roma, nombrado recientemente prefecto de la capital para la emergencia de inmigrantes . Incluso el alcalde de Roma, el posfascista Gianni Alemano, ha hecho públicas sus dudas: «Estoy a favor de que los gitanos sean identificados, no fichados».
Pero ninguna de esas críticas ni las palabras del portavoz del comisario europeo de Justicia, Libertad y Seguridad, Jacques Barrot, advirtiendo de que tomar las huellas iría en contra de la normativa europea han hecho dar marcha atrás a Maroni. «Son polémicas que no me afectan y que no me harán retroceder un milímetro», aseguraba ayer.
Y no dudaba en calificar de «totalmente infundadas, fruto de la ignorancia, de la falta de información o de prejuicios políticos» las protestas que ha desencadenado su plan. «Hay que acabar con la hipocresía que hace que todo el mundo esté a favor de los niños pero al mismo tiempo acepte que los niños vivan en campamentos compartiendo espacio con las ratas», afirma.
(Puede haber caducado)