La cumbre y la sombra del 5%

El Periodico, JOAN Tapia, 28-06-2008

La inquietud económica aumenta. El CIS de mayo dice que el índice de confianza económica – – que oscila entre 0 y 100 y que no bajó del 40 hasta diciembre – – está ya en el 32,5% con un desplome del 30% en un año. Y esta caída tiene mucho que ver con la inflación que, según el primer dato de junio, está ya por encima del 5%, el doble de la de hace un año.
La preocupación por la inflación es general. El Banco Central Europeo dice que tendrá que subir los tipos de interés y la Reserva Federal estadounidense da por acabada la etapa bajista. Y el alza mundial de los alimentos y del petróleo – – que ayer superó los 142 dólares – – puede ser el inicio de una etapa peligrosa de la economía, dominada por el retorno de la inflación.
La próxima semana veremos un duelo Zapatero – Rajoy. Pero España no es una isla y los problemas – – crisis de confianza en la banca internacional y precio del petróleo – – nos afectarán. Por eso Zapatero parte con el hándicap de haber asegurado que todo iba bien, olvidando que el ciclo económico no respeta ni fronteras ni gobiernos.
Urge una respuesta europea a la crisis. Y el fracaso irlandés es grave porque retrasa la política exterior común y la estrategia económica conjunta, que están muy relacionadas. Por eso la cumbre hispano – francesa de Zaragoza de ayer tenía interés. Se centraba en dos temas puntuales, pero un eje París – Berlín – Madrid, frente a la dimisión inglesa (The Economist aboga por enterrar el Tratado de Lisboa) y la irresponsabilidad italiana, es imprescindible.
Ayer en Zaragoza había que pactar la interconexión eléctrica y una posición conjunta ante la inmigración para la cumbre europea de octubre. En la interconexión se logró un positivo acuerdo que abre interrogantes. A la izquierda: ¿por qué continuar con el veto a nuevas nucleares si importamos electricidad francesa de ese origen?. ¿Desaparecen los problemas de las nucleares si se sitúan a 200 kilómetros de la frontera?. Y a la derecha. ¿Si Francia es el país más nuclearizado de Europa, cómo ignorar que el proceso ha sido pilotado por una empresa pública, cuyo objetivo no es el beneficio sino la defensa de los intereses generales?.
En el otro asunto – – capital – – , la inmigración, los acuerdos se siguen retrasando. Y es grave. La directiva europea sobre el retorno ha sido un primer paso, pero las posiciones de los países mediterráneos están todavía muy alejadas.
España quiere combinar la asunción de la inmigración con la cautela para no dañar la convivencia ni el Estado del bienestar. Francia continúa en el discurso duro de Sarkozy sobre las obligaciones de los inmigrantes . Y Berlusconi insiste en la expulsión y la cárcel, olvidando que, sin acuerdos con los países de origen, todo queda en palabras.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)