Rajoy se alegra de que Zapatero haga ahora la política de inmigración del PP

ABC, LUIS AYLLÓN. MADRID., 26-06-2008

Mariano Rajoy ofreció ayer su apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero en lo que consideró una «rectificación» de la política del Gobierno en materia de inmigración. Lo hizo en el debate del Pleno del Congreso sobre los resultados del último Consejo Europeo celebrado en Bruselas, en el que también el jefe del Ejecutivo se enfrentó a sus antiguos socios de ERC e IU a cuenta de la directiva comunitaria de retorno de inmigrantes .

El líder del PP insistió en la necesidad de una política común europea en materia de inmigración y afirmó dirigiéndose a Zapatero: «Me alegro de que ahora rectifique y apoye la política común en ese ámbito, como también me alegro de que su ministro de Trabajo quiera modificar la normativa sobre reagrupación familiar para hacerla más estricta y asimilarla la resto de los países europeos. Yo no le llamaré xenófobo por esto; es más, le brindaré mi apoyo, porque ni nosotros lo éramos cuando lo proponíamos, ni creo que usted lo sea por rectificar ahora».

No obstante, Rajoy acusó al Ejecutivo de mantener un doble lenguaje al criticar la directiva europea de retorno en España y apoyarla en el Consejo Europeo. «Es lo bueno de las convicciones firmes, que van a todas partes», ironizó.

Pero pese a estas ironías, Zapatero encontró ayer en el principal grupo de la oposición su principal aliado en materia de inmigración, frente a las críticas que recibió desde otros escaños, especialmente desde el BNG y UPyD. y dos de sus antiguos socios de la pasada legislatura: ERC e IU – ICV.

El presidente del PP criticó también a quienes hacen «demagogia» con una directiva que, en su opinión, garantiza los derechos de los inmigrantes irregulares para que no quedan retenidos «sine die» en algunos países de la UE.

«Ignorancia supina»

Casi las mismas palabras que emplearía más tarde Zapatero para responder a sus críticos, a quienes acusó de hacer una «demagogia insoportable» y de expresar opiniones fruto de una «ingnorancia supina elevada a la categoría de lo insólito». Entre las afirmaciones hechas por los grupos minoritarios se encuentran las que formuló el portavoz de ERC, Joan Ridao, quien llegó a hablar de la creación de un «Guantánamo europeo» o las de la diputada de UPyD, Rosa Díez, que dijo que la citada directiva, junto a la que establece la posibilidad de ampliar a 65 horas la jornada laboral «cierta deriva derechizante y reaccionaria de la UE».

Más allá de la cuestión migratoria, Zapatero expresó su confianza en que se pueda superar el «disgusto» dado por Irlanda con su «no» al Tratado de Lisboa y que se pueda superar «el frenazo» en un plazo razonable. En este punto, a Zapatero le pareció bien la propuesta de Rajoy de que el Senado se reúna de manera extraordinaria en julio, para acelerar la ratificación del Tratado de Lisboa, cuya tramitación comienza hoy en el Congreso. Rajoy abogó por que en una asignatura del Bachillerato se expliquen la UE y sus instituciones.

Silencio sobre Cuba

A lo que no aludió en absoluto el presidente del Gobierno fue a la decisión adoptada por los Veintisiete en Bruselas, a instancias de España, de suprimir de manera definitiva las medidas sancionadoras contra Cuba. Zapatero dejó ese papel al portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, que aseguró que la nueva política hacia la isla es la que más conviene a la UE y a quienes trabajan por los derechos humanos en el interior de ese país.

Rajoy criticó la posición española, recordando que «la respuesta de Fidel Castro ha sido consignar su «desprecio por la enorme hipocresía que encierra tal decisión», mientras que su hermano ordenaba la detención de siete nuevos disidentes y el ministro de Asuntos Exteriores alardeaba de que los principios de Cuba han derrotado a la UE».

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)