Los dos partidos mayoritarios respaldan la directiva europea sobre inmigración

La Voz de Galicia, Efe, 26-06-2008

Frente a las discrepancias de la última legislatura, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, coincidieron ayer en su defensa de la política de inmigración europea y de la directiva de retorno de inmigrantes ante las críticas de las formaciones minoritarias. En la víspera de que el Congreso dé hoy su visto bueno al Tratado de Lisboa, la inmigración fue uno de los asuntos estrella del debate parlamentario celebrado en el pleno sobre las conclusiones del Consejo Europeo, que analizó el no irlandés al texto.

Ante las críticas de ERC, BNG y UPyD a la directiva que permite retener hasta 18 meses a los inmigrantes irregulares antes de su deportación, Zapatero defendió el «avance» que, a su juicio, supone la norma y señaló que esas críticas solo pueden proceder «de una ignorancia supina elevada a la categoría de lo insólito o a una demagogia inaceptable».

Rajoy también mostró su respaldo a la directiva y aprovechó la ocasión para felicitar a Zapatero por haber «rectificado» su política y por el anuncio del ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, de limitar la reagrupación familiar de los extranjeros. «No le llamaré xenófobo por esto; es más, le brindaré mi apoyo, porque ni nosotros lo éramos cuando lo proponíamos, ni creo que usted lo sea por rectificar ahora», dijo Rajoy, quien criticó a Zapatero su «doble lenguaje» en la UE y en España.

Diálogo con Irlanda

El segundo eje del debate fue el rechazo irlandés al Tratado de Lisboa. Zapatero y Rajoy coincidieron también en la necesidad de proseguir el proceso de ratificación. El presidente abogó por una solución dialogada con Irlanda sin renunciar a los avances en la construcción europea. El líder del PP pidió al jefe del Ejecutivo que haga aportaciones constructivas y que no se limite a «criticar a los irlandeses o a no hacer nada». También le emplazó a acelerar la ratificación y a que el Senado la culmine en julio, y no en septiembre, como está previsto.

El socialista José Antonio Alonso culpó al PP del retraso en la tramitación por haber solicitado más prórrogas del plazo de enmiendas.

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