Detectados 81 grupos que extorsionan a constructores para vigilar sus obras
El Mundo, , 26-06-2008Prometen un control ilegal a cambio de altas sumas de dinero «Algún día va a aparecer un drogadicto muerto en su obra y va a tener que dar muchas explicaciones». Esta fue la respuesta que un líder gitano le dio hace tiempo a un constructor de Sabadell (Barcelona), tras su negativa a querer contratar sus servicios de vigilancia ilegal. El empresario denunció los hechos en 2003, pero pese a que ha pasado el tiempo, este tipo de negocios mafiosos sigue rodeando y asediando a los constructores.
Tanto es así que en Cataluña hay por lo menos 81 grupos que extorsionan a empresarios de la construcción, que les proponen vigilar sus obras sin ninguna acreditación oficial y, si no aceptan, en muchas ocasiones se producen posteriores daños y robos en los terrenos donde se está edificando. Este empresario, por ejemplo, sufrió destrozos en el solar en el que trabajaba al día siguiente de negarse a contratar los servicios del clan que le visitó.
Durante el año pasado, los Mossos d’Esquadra realizaron 134 inspecciones de servicios llevados a cabo por estas empresas instrusas, que culminaron en 50 actas por infracciones administrativas en relación a los servicios de seguridad en el sector de la construcción, según responde el conseller de Interior, relaciones Institucionales y Participación, Joan Saura, a una pregunta parlamentaria elaborada por CiU.
Precisamente, y como otro ejemplo, los Mossos d’Esquadra detuvieron en mayo de 2007 a tres personas que ofrecían sus servicios de seguridad ilegales a empresas de la construcción a cambio de importantes sumas de dinero. También en esa ocasión, si no eran contratados robaban y causaban daños en las obras. Los tres detenidos se dedicaban a extorsionar a constructores de la población barcelonesa de Sant Cugat del Vallès desde diciembre del año 2006. Cuando la oferta era aceptada por los constructores – a cambio de entre 2.000 y 3.000 euros al mes – , los detenidos colgaban un cartel con el nombre «Los Manolos», y el símbolo de una rueda de carro y unas franjas de colores verde y azul – el símbolo de los gitanos – sin que se realizase ninguna vigilancia efectiva de la construcción y sus materiales.
Fuentes policiales afirman que éste es un negocio que comenzó hace años en Barcelona y que poco a poco se fue trasladando al resto de España. Hace ahora un año, la Policía arrestaba en Madrid a seis personas relacionadas con estas bandas, y se les acusó de robo, amenazas y tenencia ilícita de armas.
También el pasado marzo, la oposición en el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz (Madrid) lograba que se retirara de una obra municipal un cartel que rezaba: «Vigilante gitano pego tiros».En un colegio de Vallecas, otro ponía «Guarda jitano. Respeten por fabor (sic)». Lo último es que ahora estos clanes contratan a inmigrantes ilegales como vigilantes.
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