Doce menores extranjeros de Zabaltzen se plantan en la calle contra su traslado a Estíbaliz

La Diputación decidió sacarles del centro el domingo para mitigar su saturación

El Correo, A. LORENTE / R. CANCHO, 25-06-2008

Una docena de jóvenes subsaharianos se plantó ayer en la puerta del centro de menores extranjeros no acompañados, ubicado en la sede de la Cruz Roja de la calle Castilla, para protestar por su traslado al santuario de la Virgen de Estíbaliz. La decisión se adoptó a finales de la semana pasada aunque no fue hasta el lunes cuando pasaron su primera noche en el albergue regentado por los benedictinos.
Al cierre de esta edición, los jóvenes permanecían apostados en los accesos al edificio a la espera de que les dejasen volver o les buscaran un emplazamiento diferente al de Estíbaliz. Una patrulla de la Ertzaintza permaneció en lugar durante al menos una hora, sin embargo, decidieron no intervenir por la inexistencia de altercados o de un desorden público.
«Hemos llegado tarde a clase, nunca hemos roto nada, no hemos provocado peleas, no faltamos a clase…», repetían. Los jóvenes, todos de origen subsahariano, no entendían la decisión de la Diputación. De hecho, tanto los educadores del programa Zabaltzen como personal del centro de la Cruz Roja coincidieron en señalar que son los jóvenes «menos problemáticos y que más empeño ponen en aprender».
Según explicaron fuentes forales, el motivo de su traslado se debe a un intento por evitar que su proceso formativo se vea trastocado por el ambiente enrarecido que desde hace semanas se vive en el centro. Sin embargo, esta docena de jóvenes, lejos de compartir la decisión, denunciaban su situación y se quejaban, entre otras cuestiones, de «no haber desayunado ni cenado».
El nuevo paso dado por el Gabinete Agirre llega apenas unas días después de que el fiscal jefe de la Audiencia de Vitoria, Josu Izaguirre, advirtiera a la diputada de que o adoptaba soluciones a corto plazo para evitar la «saturación» del centro o no tendría más alternativa que instar al juez el cierre del centro. Y es que cuando el pasado día 6 la Fiscalía realizó una inspección en las instalaciones, hasta seis jóvenes se veían obligados a dormir en el suelo. Entonces, residían 36.
Apoyo de Cáritas
Por otra parte, el director de Cáritas de Vitoria, Ignacio Loza, defendió ayer el traslado de los menores extranjeros al edificio de la Fundación Diocesanas en Molinuevo, junto al centro de FP y a la sede de la Fundación Jeiki especializada en la asistencia a drogodependientes. Loza se solidarizó con los jóvenes y recordó que también Jeiki (Proyecto Hombre) buscó en su día sitio para trabajar.
Eso fue hace ya veinte años, dijo, «y nunca hemos tenido problemas de convivencia» con los vecinos del barrio. «Bienvenido todo lo que sirva para ayudar a los más desfavorecidos», sentenció Loza.

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